No eran solo las tinieblas
No eran solo las tinieblas. Era la secuela de estragos, como el constante riesgo de que se echen a perder los pocos alimentos disponibles; era el calor y/o los mosquitos en la noche, la oscuridad informativa, la incertidumbre de hasta cuándo se prolongaría esto y cómo el país lo resolvería









