ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Portada del libro. 

Que un libro tenga como centro a la figura de José Martí tiene de entrada garantía de joya. Si es un texto suyo el brillo es supremo; si otros lo estudian y entonces escriben, el más grande de los cubanos flota desde el pensamiento ajeno impregnando al ensayista sus magníficas esencias.

Presentado este miércoles en el Centro de Estudios Martianos (CEM), acaba de ver la luz, con el sello editorial del CEM, Notas de un poeta al pie de los cuadros, un libro de David Ley­va González, que pone a disposición del lector, en un volumen de 300 páginas, la visión crítica del poeta ante la obra plástica que presenció.

La emoción ante la obra de arte, el primor del conocimiento y la magia de su escritura convirtieron la experiencia martiana ante la belleza de los cuadros, en auténticos juicios ­críticos tales como los que hiciera a la pintura de Manuel Ocaranza; Felipe Gutiérrez, Francisco de Goya, Gustave Cour­bet, Joaquín Tejada, por solo citar algunos, además de escribirlos también ante el impacto de muchas otras galerías y salones diversos.

Junto a las críticas concebidas por Martí, aparecen, además, apuntes que ponen sobre el tapete ciertos supuestos misterios como cuál fue el cuadro que inspiró el poema xxi de Versos Sencillos —cuya primera estrofa dice: Ayer la vi en el salón / De los pintores, y ayer / Detrás de aquella mujer / Se me salió el corazón,— u otros en torno a las ilustraciones de La Edad de Oro, entre muchas otras divisas, que al repasarlas nos devuelven a un poeta fascinado con las Bellas Artes, las que incidieron con toda seguridad en esa naturaleza modernista propia con la que pintó las imágenes más intensas de su Ismaelillo.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.