TOKIO.-«Es una medalla muy importante para mí y para el equipo de tiro, porque este es un resultado muy colectivo. Todos pasamos por momentos muy difíciles en la preparación, estuvimos mucho tiempo sin competir, pero jamás cejamos en el empeño de participar y de luchar por una medalla, no importa quién la aportara, sino tributarla».
Quien así habló es el subcampeón olímpico de estos XXXII Juegos Olímpicos en tiro rápido, Leuris Pupo, líder de lo que él llama una familia, integrada por los tiradores, entrenadores y los familiares que han soportado el alejamiento de los seres queridos durante mucho tiempo para que Cuba disfrute de este extraordinario resultado.
¡Felicidades, Leuris Pupo! Qué alegrón tu medalla de plata, nueve años después de tu título en Londres 2012. A pesar de la madrugada, #Cuba vivió contigo cada disparo. Un abrazo, campeón. pic.twitter.com/VdS0goCXsE
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) August 2, 2021
Sí, es excepcional, porque Pupo lo acaba de hacer en sus sextos Juegos Olímpicos. «Les había dicho que cualquier sacrificio es poco cuando se representa al país, es un compromiso inmenso y una satisfacción indescriptible poder darle esta alegría al pueblo».
El pistolero estuvo a punto de quedarse sin la final, tuvo que avanzar dos peldaños, lo logró y luego se transformó. «Creo que podía tirar mejor, pero el francés se presentó en excelente forma. No, cualquier etapa en este deporte es compleja, lo mismo para clasificarse que ya en la final. Afortunadamente tengo la experiencia para controlar las emociones y concentrarme. Estoy muy feliz con esta presea».
Con seis juegos todos piensan en el final de una carrera, incluso a la altura del podio que acaba de escalar, que se suma al triunfo en Londres-2012, pero Leuris Pupo ha dicho todo lo contrario, quiere estar en París-2024 y si pudiera buscaría presentarse en la línea de tiro en la sede que acaban de otorgar en esta ciudad, Brisbane-2032.