ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

El día estaba hermosamente soleado y con el agua al pecho hablaba con mi hermano del nivel medianamente “decoroso” que estaba tomando el precio del mango (porque eso de pagar seis y ocho pesos por un mango, por grande que sea, era casi como costear una manzana que cruza el océano…) cuando de pronto el disfrute del mar se vio interrumpido por una imagen recién descubierta, muy cerca de la orilla.

El haber participado en excursiones playeras, lo mismo en ómnibus rentados que en camiones, me permite asegurar que un bañista es un bañista, dos bañistas son dos bañistas, tres ba­ñistas son tres bañistas, pero una guagua cargada de bañistas es una fuerza impredecible.

Como se han conocido en su mayoría, antes o durante el viaje, ya al desembarcar tienen formados sus equipos de fútbol sobre la arena, o de polo acuático, lo cual obliga al ligón playero a mantenerse atento, porque es muy probable que mientras trata de convencer a su dama de lo fácil que es nadar (y si ella se deja sostener, ya verá cuán rápido aprende) un brutal pelotazo en su cabeza ven­ga a romperle la atmósfera del convencimiento.

Los curdas suelen bajarse ya identificados y luego de los minutos iniciales en familia se buscan unos a otros, lo mismo en el mar que en la arena: alegría, risas, cuentos, y mientras el al­cohol hace lo suyo, este y aquel empiezan a recordar que una vez practicaron lucha, o judo, y así comienza un juego de manos pletórico de gritos y euforias, lo cual es igual a convertir el lugar que los acoge en zona de alto riesgo.

También están los curdas maduros y apacibles, pero en casi todos los casos botellas y latas quedarán regadas lo mismo en el fondo del mar, que en la arena, como constancia de lo bien que la pasaron.

Fue así que mirando aquí y allá, mi hermano y yo dejamos de hablar del precio prohibitivo que está teniendo la libra de tomates para tratar de predecir —experiencia mediante— lo que co­me­n­zaría a suceder a partir de aquella llegada de cer­ca de 40 personas dispuestas a tragarse la pla­ya.

Pero nos equivocamos.

Los platos de cartón no quedaron regados en la arena, las hojas de tamales se recogieron, los niños se alejaron de las personas mayores para formar sus chapoteos, gritos hubo pocos y los curdas, sin dejar de pasarla bien, se contuvieron.

A la mañana siguiente, tan pronto me levanté, llamé a mi hermano por teléfono.

—¿Lo que vimos ayer sucedió, o lo soñé?

—Sucedió, porque los dos no pudimos soñar lo mismo.

—Todavía no me lo explico,

—Fue como una revelación que llega de re­pente en el verano —dijo él, y sin más dilación nos pusimos a hablar del clásico Joseph L. Mankiewicz, de 1959, con un título parecido y una historia que todavía se comenta: De repente, en el último verano.

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Gonzalo Hernández dijo:

1

25 de julio de 2014

00:28:15


'........pero la noción del BIEN flota sobre todo y no naufraga jamás'. José Martí.

francisco dijo:

2

25 de julio de 2014

07:54:23


Para mi está claro: la locura ecómica de los precios fuera de toda lógica (el valor de uso del mango, como alimento y disfrute tropical no puede ser excedido por el valor de cambio), fruto de experimentos económicos de resultados impredecibles. Y el gamberrismo en todo lugar de nuestros coterráneos, son parte de la misma muy peligrosa cosa.

Enrique dijo:

3

25 de julio de 2014

09:51:22


Leer el granma que lo leo de cuando en cuando por esta via, ver un articulo como este querido amigo, no se si me recuerdas, desde la otra orilla del Atlantico te dijo, que no estoy alla pero imagino que la gente va tomando conciencia de que el mar es de todo...y deberia haber muchas mas campanas que hablen del tema.

zoe dijo:

4

25 de julio de 2014

15:32:39


Bravo, algo alentador eso que dice Rolando. Al menos, un buen comportamiento entre miles negativos que vemos a diario. Por una vez se empieza, ojala muchas personas leyeran su comentario y siguieran ej ejemplo y se comportaran disciplinadamente, sin que eso signifique no disfrutar. lo seguimos leyendo.

livan dijo:

5

25 de julio de 2014

15:34:48


el problema esta en que cuando uno ve llegar un camion o una guagua cargada de personas se le erizan los pelos porque ya predice lo que puede pasar. Pero que bueno que todo haya resultado diferente a lo esperado. Todos debemos tomar conciencia de que la disciplina social es necesaria acatarla para vivir en mayor armonia

López Oliva, Manuel dijo:

6

25 de julio de 2014

17:06:13


Amigo y colega Rolando, esa especie de aleccionador de micro-cuento -que has entregado al lector de Granma- hace evidente que la visión coloreada y panglosiana del ideal social, que casi llegó a realizarse, fue negada por una realidad compleja y en buena parte decadente, cubierta de suciedades e indisciplinas variadas, que hoy ocupa grandes áreas de nuestro campo visual. Por eso nos cuesta trabajo ya pensar en positivo; y únicamente nos sentimos como en un sueño hermoso cuando advertimos que todo no se ha perdido, que hay valores resistentes en sectores de la población, que la culta tradición aún puede vencer a la terrible barbarie extendida, que el humanismo implícito en ciertas arterías de nuestra Sociedad y Estado cuenta con una reserva vital para salir y expresarse, y que lo que en verdad somos podría sustituir a la distorsión que hace que parezcamos otra cosa bien distinta… Pero para lograrlo, queda mucho por hacerse en cada día. Exponerlo, sacar las verdades a la plaza- como hacen éticamente algunos órganos de prensa de la Nación- es ya un saludable adelanto. Pero también habrá que aplicar consecuentemente medidas de ordenamiento y de limpieza ambiental y moral. Porque no es posible admitir que se instale un sitio de fiesta con caracteres de relajo, dejándose allí luego huellas de violencia y excesiva basura. Como tampoco, que se permita a los carretilleros de ventas de viandas colocarse de manera estable en cualquier lugar(hasta junto a inmuebles patrimoniales y establecimientos de cultura, como está sucediendo en el Casco Histórico habanero), con lo que sufre la higiene social e involuciona la lógica del paisaje urbano. Ni que los ómnibus se conviertan en cámaras ruidosas de tortura con sonoridades de baile, la gente grite en la calle sin respetarse el derecho al civilizado silencio, los perros carente de crianza adecuada interrumpan el descanso o la concentración productiva de vecinos, el terror marginal se imponga sobre la buena conducta, lo inculto se disfrace de “actividad cultural”, y así mismo se extingan los más elementales patrones de armonía, vergüenza, honestidad y comportamiento valioso de las personas. Debemos aspirar a que la Cultura deje de ser alguna vez un Ministerio, para convertirse en el contenido básico de todo cuanto ocurra en la Sociedad, en el Estado, en la familia y en los individuos.

Rene dijo:

7

25 de julio de 2014

20:08:29


Estimado Rolando, una vez mas excelente articulo y sobre todo muy ameno. Me legra sinceramente que hayas tenido esa agradable experiencia y ojala este tipo de comporatmiento se hagan la regla y no haya que publicarlos con asombro, lo que on todo respeto y sin dudar del articulo me justaria me digera a que playa fue... nada para ir yo, ya que las que he ido en los ultimos tiempos, el relato que cuenta se queda chiquito, entre el curda, el de la pelotica, el griton, el que deja los cartones latas y botellas, mas alguna que otra broquita de verdad no solo juego de mano ha sido insoportable

nicolas perez delgado dijo:

8

26 de julio de 2014

08:57:06


Asere Rolandito: muy buena tu crónica. Como hubiera deseado estar en esa playa. Pronto nos veremos. Un abrazo de nicolas

Sulfuro dijo:

9

26 de julio de 2014

09:11:24


Rolando: Con todo el respeto pero ... los curdas no serain usted y su hermano?? Cosas asi son altamente improbables!!! Lo unico cierto de todo esto son los precios de mangos y tomates.

toyo dijo:

10

26 de julio de 2014

09:35:13


Le confieso,periodista,que antes de llegar al final de su relato pense que terminaria diciendo que se paso de trago.Tambien fui de aquellos que arrojaban un envase o una colilla de cigarro dondequiera.Me costo,literalmente,aprender a respetar la limpieza y el medio cuando un policia me puso $500.00 por arrojar una botella de cerveza fuera del tanque de la basura.Esa multa todavia la agradezco:Deje de fumar y de beber y por supuesto de arrojar la basura donde no se debe.

Tasé dijo:

11

26 de julio de 2014

12:16:52


Confieso que no me esperaba ese final. Pasa que el comportamiento social del cubano de hoy aunque es mas desinhibido ha cambiado en el modo de proyectarse en los ambientes publicos. Son cada vez mas las personas que prefieren una recreacion sana y discreta que aquellos que les gusta ser el centro en cualquier lugar. Y en cuanto al precio de los mangos vengan a Holguin carretera via a Playa Guardalavaca y vera los precios de cuanta fruta se vende.

cb dijo:

12

26 de julio de 2014

15:17:47


Estimado Rolando: lo que usted advierte con asombro en su crónica debería ser el día a día y no un hecho aislado. En nuestra sociedad se ha confundido el ser afable, con el ser vulgar; la educación con la sociedad burguesa y nada más lejos de la realidad...la cortesía y los buenos modales deberían ser la cara de nuestro país y no lo están siendo... puro atropello es lo que uno observa; desde el trato al cliente -que más bien es el MALTRATO al cliente- hasta la falta de respeto entre vecinos con la música en decibles terribles, el tirar la basura desde un quinto piso hasta la calle, en fin, miles de ejemplos. Cuando uno se comporta con decencia y educación te tildan de raro, de que te sientes superior a los demás y en el caso de los hombres te señalan de homosexual. ¿Qué es eso?...Toyo comenta que le pusieron una multa por arrojar basura...pues es de los pocos afortunados...jamás he visto a un policía poner una multa que no sea de tránsito o a un ancianito vendiendo maní... Quizás alguien opine que la causa está en las carencias materiales; pero lo dudo, con esa no me van a convencer....antes de 1959 había bastante pobreza en Cuba, sobre todo en las zonas rurales y la personas eran más educadas que en las capitales de provincia y que conste que la instrucción era muy poca (altos índices de analfabetismo)...No creo que sea momento de buscar culpables...la educación comienza desde el vientre materno y es LA FAMILIA la principal responsable de cultivarla.

nancy dijo:

13

27 de julio de 2014

07:22:17


!!! Qué buena experiencia!!!. Desearíamos que siempre fuese así. Hay que continuar insistiendo en el orden y la higiene y educar a los niños en la preservación del medio ambiente. Gracias Rolando por tus siempre interesantes comentarios y crónicas.

Mayarí dijo:

14

27 de julio de 2014

13:03:43


Ojalá ese comportamiento se haga extensible! en la última visita a La Habana me dio mucha lástima la suciedad de las calles. En carnavales, los restos de pollo, las cajitas y latas quedaban esparcidas por unas calles ya bastante deterioradas. Que no se lleve el turista esa imagen y q el habanero se sensibilice de la importancia de la limpieza.

La cienfueguera dijo:

15

28 de julio de 2014

15:44:21


Que buena experiencia como se llama la playa , el20 de julio no tuvimos esa suerte en playa Ancón con los curdas mi familia y yo , ya no sabíamos para que lado de la playa ponernos , si creo falta mucho para lograr eliminar todas esas incomodidades cuando vamos a pasarnos un día en la playa pero me alegra tuvieras esa experiencia

alexandergm dijo:

16

29 de julio de 2014

09:33:36


aunque no me gustaría que la multa de Toyo me la impusieran a mi, me alegraría saber que al menos esa es por un bien común. Creo que la policia y los cuerpos de inspectores (que por cierto, parece que desaparecieron) deberían encargarse de esas situaciones. Tambien la educación de los padres. Pero no creo que sea suficiente, la costumbre se crea tambien por la necesidad. Conozco a muchos choferes, sobretodo profesionales, que antes se daban su "trancazo" y seguian manejando. Ahora no se dan el trancazo hasta que no parquean. Hace muchos años, unos amigos canadienses se sorprendian de que nosotros pudieramos llevar bebidas en cualquier parte del auto, abierta o cerrada. Hace años que ellos no podían hacerlo. Tenían que llevarla en el maletero porque sino las multas eran altas. Lo mismo con los papeles y fumar en cualquier lado.

Bryan perez dijo:

17

30 de julio de 2014

22:33:04


Que ok comentario pero la verdad que esa educacion y valores han quedado en una pequeña parte de la sociedad cubana ya quedan pocos lugares q uno vaya y lo traten con respeto y cortesia si parece un sueño porque los gritos las vulgaridades y la chavacaneria por mencionar algunas han invadido la sociedad cubana y la playa mencinada parece sacada de un cuento de fantasia y la gran verdad son los precios y como comento tase´en la carretera de guardalavaca encontraras una variedad de frutas y precios adsequibles para el bolsillo pero si es un excelent articulo y ojala que todo el que lo lea lo ponga en practica y fomente esos valores que tanto hace falta muchisimas gracias

Ciro dijo:

18

31 de julio de 2014

13:20:52


Hermano: Excelente artículo, muy cubano, me hizo reír bastante, aunque dice verdades que nos aquejan y no solo en la playa. Aprovecho la ocasión para felicitarte por la feliz idea de mantener "La 7ma puerta" en el verano, con una excelente programación y no la retahila de filmes bobos que la sustituía en ese período. También la idea de exhibir "Lo mejor de la 7ma puerta" los domingos por Multivisión es genial, solo que el horario no lo favorece, sobre todo para los que trabajamos y tenemos que levantarnos temprano, te pido hagas llegar esta inquietud a la dirección de ese canal. Un abrazo, Ciro.

Yeny dijo:

19

2 de agosto de 2014

23:23:45


Simplemente genial ! Tienes esa gracia innata a la hora de escribir que mientras mas pasan los anios mas la disfruto, confieso que hace alrededor de 4 anos que no leia un articulo de usted, de hecho desde que sali de cuba no habia leido el granma y casi se me olvidaba de cuanto disfrutaba sus articulos cada dia. Me ha hecho recordar esos tiempos, que bien , a partir de ahora leere este periodico, el de mi pais mas seguido, porque estopy de acuerdo en mas de una nota.

javier dijo:

20

7 de agosto de 2014

13:02:42


La indisciplina social y el respeto al prójimo es un tema que se debate constantemente. Es cierto que la educación juega un papel fundamental, y el llamado a la conciencia puede dar fruto, pero en la mayoría de los casos no resulta, lo cual es evidente al observar el comportamiento antisocial diariamente a la par de los esfuerzos de diversos medios para contrarrestarlos. Por tanto, hay un factor que está fallando, y considero que es la acción de los entes responsables de controlar el cumplimiento de las regulaciones al respecto y disciplinar según el hecho. Vivo en un poblado donde las autoridades no les interesa el uso indiscriminado del claxon, el juego de dominó en lugares no destinados para ellos y con conversaciones en alta voz que molestan a los vecinos, colcolación de desechos sólidos y líquidos tanto de personas naturales como de empresas estatales, fuma en lugares cerrados y públicos, manipulación de alimentos sin cumplir las medidas higiénicas, en fin, no alcanzaría una cuartilla para mencionar la cantidad de indisciplinas que afectan a la población y ante las cuales las autoridades responsables del control y la disciplina no actúan.