El grupo de investigación Mapping Police Violence informó que agentes de la Policía de Estados Unidos acabaron con la vida de 1.176 personas en 2022, la cifra más alta que en cualquier otro año de la última década.
Un reporte de RT en español señala, citando el informe, que los efectivos policiales mataron aproximadamente a más de tres personas al día o a casi 100 personas al mes, ya fuera con armas de fuego, táser, golpes o detenciones.
En comparación con 2021, se registraron 31 muertes más; mientras que en 2022 solo hubo 12 días en los que la Policía estadounidense no mató a nadie.
De todos los homicidios registrados un 31 % de los casos (370) se trató de respuestas a potenciales crímenes violentos y, por lo tanto, situaciones más graves; y el 18 % de las muertes implicaron sospechas de delitos no violentos.
Pero... las cifras siguientes revelan una realidad escalofriante: en el 11 % no se sospechaba de ningún delito, otro 11 % de las respuestas policiales que se saldaron con un total de 128 muertes fueron por denuncias sobre la presencia de personas que portaban un arma; en el 9 % de las situaciones se trataba de los chequeos de salud mental o bienestar social, un 8 % de las muertes se produjeron durante respuestas a infracciones de tránsito y otro 8 % estuvo relacionado con denuncias por disturbios domésticos.
En general, el 98,1 % de las muertes vinculadas al comportamiento de agentes en EE.UU. entre 2013 y 2022 quedaron impunes, sin que los responsables fueran acusados de ningún crimen.













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