En mayo de 1971 una epidemia de
fiebre porcina africana apareció en la provincia de La Habana y
se extendió a otros territorios. Según pudo comprobarse luego,
la enfermedad fue introducida en Cuba como parte de la agresión
biológica desatada por el gobierno de los Estados Unidos. Más de
medio millón de cerdos fueron sacrificados. Una década después,
aparece una misteriosa epidemia de dengue hemorrágico, que cobra
la vida de 158 personas, de ellas 101 niños. Más de 344 000
fueron afectadas por esta enfermedad, deliberadamente traída a
Cuba por agentes del imperialismo. El país sería dañado también
por la agresión biológica con la roya de la caña, el moho azul
del tabaco, entre otras.