Basado en el principio martiano de
combinar el estudio con el trabajo, a principios de la década de
los setenta del pasado siglo surgen las primeras escuelas
secundarias básicas en el campo, en las cuales decenas de miles
de jóvenes con sus uniformes y corbatas azules se formaron bajo
ese revolucionario sistema pedagógico. Estas tuvieron como
antecedentes las primeras movilizaciones del Plan La escuela al
campo, iniciadas en los años sesenta.