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(17 de junio de 2009)
En Cuba, batalla de cerebros
Del 22 al 25 de
octubre próximos, el país será una de las sedes de la fase regional
del concurso de programación más importante del mundo
Lianet Arias Sosa
Rusos, chinos, polacos, estadounidenses... todos
quieren ganar. Las mejores universidades del mundo alistan equipos.
ACM, una sociedad científica y educativa que promueve el desarrollo
de la Informática en el planeta, conduce el certamen. Llevar hasta
el límite a la mente humana, con problemas donde las Matemáticas y
las computadoras convergen, es una verdadera tentación.
Dovier
Antonio Ripoll y Yandry Pérez, director y juez principal de la sede
de Cuba, respectivamente.
Surgió por la década de los setenta. Algunos lo
catalogan de "prestigioso"; otros afirman que se trata del concurso
de programación más importante del mundo. Lo cierto es que cuenta
con el patrocinio de IBM, una de las empresas mejor posicionadas en
el ámbito informático, y entre sus concursantes sobresalen
estudiantes que han servido a Google y Yahoo.
Los objetivos son claros: pretende alentar el
desarrollo y reconocimiento de habilidades de programación, el
trabajo en equipo y la resolución de problemas que pueden darse en
la cotidianidad. Proporciona, a su vez, un medio para intercambiar
experiencias y conocimientos con todo el orbe.
Cartel
de la Final Mundial del 2009, realizada en Estocolmo, Suecia.
Cada centro de altos estudios puede enviar equipos
de tres concursantes. El primer obstáculo es bien difícil: durante
la fase regional, celebrada en grandes zonas como Latinoamérica,
Norteamérica, Europa, África y Oriente Medio, Asia y Oceanía, no hay
contrarios menores. El año pasado, unos 7 109 equipos representaron
a 1 838 universidades de casi 90 países en ese nivel.
Hasta el momento, los participantes de Centroamérica
y del Caribe viajaban a México para discutir allí el pase a la
final. Ahora suman siete los lugares elegidos: seis en la nación
azteca y otro en Cuba, el primer país caribeño que será sede de una
fase regional. Del 22 al 25 de octubre próximos, nuestro país
acogerá hasta 55 equipos de esta última área geográfica.
Aunque distantes, las sedes funcionarán
simultáneamente. Los clasificados de este año avanzarán a la mundial
de Harbin, China, en febrero del 2010.
¿POR QUÉ EL CARIBE?
En un mundo donde los pobres llevan desventaja en
cada espacio de la vida, el certamen no pudo cambiar las cosas.
Mientras la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, ha logrado
tres títulos, y países como Rusia o China alcanzan la cumbre del
éxito internacional, el continente africano ha conseguido unas pocas
gratificaciones. De este lado del Atlántico y más al Sur, Brasil y
Argentina, dos de los avanzados en Latinoamérica, son la cabeza del
movimiento.
Para Dovier Antonio Ripoll, director de la sede de
Cuba, el área del Caribe es una de las menos privilegiadas. "En
parte se debe a su situación económica, porque universidades sí hay
muchas. Hemos identificado a más de 50 donde se estudian carreras
afines a la Informática. También influye el desconocimiento: algunas
ni saben de la existencia del concurso".
Poco tiempo atrás, Cuba comenzó a introducirse en
las competencias universitarias de programación. Equipos del
Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (ISPJAE) y de
la Universidad Central de Las Villas abrieron el camino que luego
siguieron otros. La Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI),
fundada en el 2002, esperó solo cinco años para competir y siete
para ser elegida como sede del concurso. La historia del certamen
recoge al archipiélago como el país de la zona caribeña con mayor
participación.
La competencia será, pues, el motor para el naciente
movimiento del Caribe. "Podemos ayudar a que los concursos en cada
una de esas universidades —sean cubanas o no— se consoliden", indica
Ripoll. Otra ventaja consiste en la visibilidad y el prestigio que
daría a la Informática nacional y a la educación en ese campo.
"Sabemos que en la Universidad de La Habana
organizaron un certamen local, que es lo ideal, para elegir sus
equipos. Estamos coordinando con la de Oriente para que hagan lo
mismo. Nuestra meta es que la mayor cantidad posible de
instituciones lo realicen este año —también la Universidad de Las
Villas y el ISPJAE—", indica Ripoll. Según Yandry Pérez, juez
principal de la sede de Cuba, desde el 15 de abril la UCI echó a
andar su maquinaria de selección.
El camino se hace. Por lo pronto, no basta con ser
un buen programador. En un concurso así, hay que saber desde Química
hasta Física, sin obviar la imprescindible Matemática. El dominio
del inglés resulta clave: una palabra mal comprendida cambia por
completo el curso de la solución. Se exige, además, el uso del
software libre; por eso Nova, una distribución nacional de sistema
operativo basada en GNU/Linux, estará instalada en todos los
ordenadores del evento.
A golpe de números y algoritmos, nuevas ventanas se
abren. El tiempo es el límite: hay que hacerlo bien y rápido. En el
mundo comenzaron llamándole por otro nombre: desde entonces le
decían "Batalla de cerebros". |
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