De ahí que las medidas encaminadas a la adaptación y atenuación
de sus efectos tomen en cuenta los riesgos a que está sometido el
archipiélago cubano como son las lluvias intensas, los huracanes,
inundaciones costeras y vientos fuertes.
Actualmente, uno de los efectos del calentamiento global que más
preocupa es el aumento del nivel medio del mar y su consecuente
impacto negativo, sobre todo en las zonas costeras.
Según resultados del Macroproyecto sobre peligros y
vulnerabilidad costera para los años 2050 y 2100, el nivel medio del
mar podría incrementarse entre 27 y 31 centímetros durante el
primero de esos lapsos, y hasta 85 centímetros en el segundo, lo
cual significa que para mediados de la presente centuria, por
ejemplo, determinada porción de la superficie del país en las zonas
más bajas podría quedar sumergida.
Desde el 2010 se desarrolla en el archipiélago un Plan Integral
de enfrentamiento a este fenómeno, que promueve la integración
institucional y de conocimientos en aras de viabilizar la adaptación
del entorno cubano a las consecuencias de ese proceso.
En ese sentido, la creación de bosques costeros constituye un
recurso vital para ralentizar los perjuicios del aumento del nivel
medio del mar.
Los bosques costeros, junto a los arrecifes coralinos, las playas
arenosas y los pastos marinos, constituyen una de las barreras
naturales que favorecen la mitigación de los efectos del cambio
climático, de ahí que la reforestación de estas zonas —y de la
superficie cubana en general— constituya una prioridad.
Datos del Instituto de Investigaciones Agroforestales (INAF),
sostienen que al término del 2010 quedaban por replantar más de 17
mil hectáreas del área costera del país, incluyendo la Isla de la
Juventud.
Entre las provincias con menor índice de reforestación figuran
Guantánamo (con más de 7 000 hectáreas), Ciego de Ávila y Las Tunas
(por encima de las 2 000).
Sobre este tema Granma conversó con el Doctor en Ciencias
Arnaldo Álvarez Brito, investigador titular del INAF y uno de los
asesores del Ministerio de la Agricultura (MINAG) en materia de
cambio climático.
—¿Cómo incide el calentamiento global en el aumento del nivel
medio del mar?
"Con el aumento de las temperaturas se derriten los hielos, pero
no solo los marinos, sino también los terrestres. El primero de los
casos no representa un grave problema, pues siempre formaron parte
del mar, pero el segundo produce un incremento de su nivel.
"Sin embargo, el fenómeno más importante que sucede como
resultado del aumento de la variable mencionada es la expansión
térmica de los océanos, lo que significa que la misma cantidad de
agua, a temperaturas diferentes, ocupa volúmenes distintos;
entonces, a mayor calor, sube el volumen.
"Ello posee, como efecto colateral, el acrecentamiento de la
intrusión salina, horizontal y verticalmente. Y a mayor intrusión
salina, menos terreno cultivable.
"Cerca del 80 % de las cuencas hídricas subterráneas del país son
abiertas, o sea, que poseen libre interacción con el mar. Entonces,
el aumento de su nivel medio no solo significa perder terreno o
áreas cultivables, sino también calidad de las aguas".
—En ese sentido, ¿qué beneficios aporta la creación de bosques
costeros?
"Existen varios tipos de bosques: los manglares, que están en
contacto directo con el mar; los uverales y la manigua costera.
Estos no evitan el aumento del nivel medio del mar, sino la
velocidad con que ocurre el proceso de penetración de este y de la
intrusión salina.
"Según datos de la Dirección Forestal del MINAG, la biomasa aérea
forestal del país remueve de la atmósfera del planeta entre 12 y 15
millones de toneladas de carbono, contribuyendo a la reducción de
contaminantes en la atmósfera y a la liberación de oxígeno.
"De ahí que entre las proyecciones de esa instancia para el año
en curso figure, además de completar la cobertura boscosa del país,
perfeccionar el sistema nacional para la protección de los bosques y
de la biodiversidad en ellos presente, disminuyendo el empleo de
especies introducidas para la reforestación de las áreas protectoras
de suelos, aguas y el litoral.
"Esta solución no solo devuelve el bosque a su ‘estado original’,
sino que optimiza la conservación del ecosistema floral de esa área.
"El aumento del nivel medio del mar impone adoptar medidas, como
la mencionada reforestación de las zonas costeras —primeras en
recibir el impacto de este fenómeno—, aún con más responsabilidad y
planificación".