CLIMA                 

(6 de octubre de 2012)

Bosques costeros

 Una alternativa contra el cambio climático

O. FONTICOBA GENER

El impacto del cambio climático sobre los recursos naturales, los ecosistemas y sobre toda la actividad humana, constituye uno de los ejes principales sobre los que se basa la proyección estratégica medioambiental del país.

FOTO: OTMARO RODRÍGUEZLos manglares retardan el proceso de penetración del mar y de la intrusión salina.

De ahí que las medidas encaminadas a la adaptación y atenuación de sus efectos tomen en cuenta los riesgos a que está sometido el archipiélago cubano como son las lluvias intensas, los huracanes, inundaciones costeras y vientos fuertes.

Actualmente, uno de los efectos del calentamiento global que más preocupa es el aumento del nivel medio del mar y su consecuente impacto negativo, sobre todo en las zonas costeras.

Según resultados del Macroproyecto sobre peligros y vulnerabilidad costera para los años 2050 y 2100, el nivel medio del mar podría incrementarse entre 27 y 31 centímetros durante el primero de esos lapsos, y hasta 85 centímetros en el segundo, lo cual significa que para mediados de la presente centuria, por ejemplo, determinada porción de la superficie del país en las zonas más bajas podría quedar sumergida.

Desde el 2010 se desarrolla en el archipiélago un Plan Integral de enfrentamiento a este fenómeno, que promueve la integración institucional y de conocimientos en aras de viabilizar la adaptación del entorno cubano a las consecuencias de ese proceso.

En ese sentido, la creación de bosques costeros constituye un recurso vital para ralentizar los perjuicios del aumento del nivel medio del mar.

DOS PREGUNTAS NECESARIAS...

Los bosques costeros, junto a los arrecifes coralinos, las playas arenosas y los pastos marinos, constituyen una de las barreras naturales que favorecen la mitigación de los efectos del cambio climático, de ahí que la reforestación de estas zonas —y de la superficie cubana en general— constituya una prioridad.

Datos del Instituto de Investigaciones Agroforestales (INAF), sostienen que al término del 2010 quedaban por replantar más de 17 mil hectáreas del área costera del país, incluyendo la Isla de la Juventud.

Entre las provincias con menor índice de reforestación figuran Guantánamo (con más de 7 000 hectáreas), Ciego de Ávila y Las Tunas (por encima de las 2 000).

Sobre este tema Granma conversó con el Doctor en Ciencias Arnaldo Álvarez Brito, investigador titular del INAF y uno de los asesores del Ministerio de la Agricultura (MINAG) en materia de cambio climático.

—¿Cómo incide el calentamiento global en el aumento del nivel medio del mar?

"Con el aumento de las temperaturas se derriten los hielos, pero no solo los marinos, sino también los terrestres. El primero de los casos no representa un grave problema, pues siempre formaron parte del mar, pero el segundo produce un incremento de su nivel.

"Sin embargo, el fenómeno más importante que sucede como resultado del aumento de la variable mencionada es la expansión térmica de los océanos, lo que significa que la misma cantidad de agua, a temperaturas diferentes, ocupa volúmenes distintos; entonces, a mayor calor, sube el volumen.

"Ello posee, como efecto colateral, el acrecentamiento de la intrusión salina, horizontal y verticalmente. Y a mayor intrusión salina, menos terreno cultivable.

"Cerca del 80 % de las cuencas hídricas subterráneas del país son abiertas, o sea, que poseen libre interacción con el mar. Entonces, el aumento de su nivel medio no solo significa perder terreno o áreas cultivables, sino también calidad de las aguas".

—En ese sentido, ¿qué beneficios aporta la creación de bosques costeros?

"Existen varios tipos de bosques: los manglares, que están en contacto directo con el mar; los uverales y la manigua costera. Estos no evitan el aumento del nivel medio del mar, sino la velocidad con que ocurre el proceso de penetración de este y de la intrusión salina.

"Según datos de la Dirección Forestal del MINAG, la biomasa aérea forestal del país remueve de la atmósfera del planeta entre 12 y 15 millones de toneladas de carbono, contribuyendo a la reducción de contaminantes en la atmósfera y a la liberación de oxígeno.

"De ahí que entre las proyecciones de esa instancia para el año en curso figure, además de completar la cobertura boscosa del país, perfeccionar el sistema nacional para la protección de los bosques y de la biodiversidad en ellos presente, disminuyendo el empleo de especies introducidas para la reforestación de las áreas protectoras de suelos, aguas y el litoral.

"Esta solución no solo devuelve el bosque a su ‘estado original’, sino que optimiza la conservación del ecosistema floral de esa área.

"El aumento del nivel medio del mar impone adoptar medidas, como la mencionada reforestación de las zonas costeras —primeras en recibir el impacto de este fenómeno—, aún con más responsabilidad y planificación".

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