SANTIAGO
DE CUBA.— El miembro del Buró Político del Partido y vicepresidente
de los Consejos de Estado y de Ministros, Ramiro Valdés Menéndez,
presidió la ceremonia de encendido del relieve escultórico dedicado
al Comandante de la Revolución, Juan Almeida Bosque, ubicado en uno
de los flancos de la plaza Antonio Maceo.
Creado por el escultor holguinero Enrique Ávila González, el
rostro ocupa una pared de más de 30 metros de alto perteneciente al
Teatro Heredia; por lo cual puede ser visto desde cualquier ángulo
de la plaza y las avenidas adyacentes.
En la gala, donde por primera vez fue iluminada la imagen, el
primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas en la provincia
de Santiago de Cuba, Jorge Suárez Pérez, destacó la simbólica
cercanía que ahora es posible apreciar entre las esculturas de Maceo
y Almeida; cuya hidalguía, arrojo e intransigencia en la última
etapa libertaria, fue comparable con la del Titán de Bronce.
Acompañados por la banda juvenil de concierto del Conservatorio
Esteban Salas, solistas y trovadores santiagueros interpretaron
conocidas piezas musicales compuestas por el legendario Comandante,
entre ellas Marinero quiero ser, La Lupe, El Gran día de enero
y Cualquier lugar es mi tierra.
Junto al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez,
presidieron la ceremonia los miembros del Comité Central del Partido
Rolando Alfonso Borges y Lázaro Expósito Canto, combatientes del
Moncada y expedicionarios del yate Granma.