PARÍS.— Todos los meses la activista del movimiento de solidaridad con
Cuba en Francia Jacqueline Roussie, envía una carta al Presidente de Estados
Unidos reclamando la liberación inmediata de René González, Antonio
Guerrero, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Fernando González, cinco
antiterroristas cubanos que desde 1998 permanecen injustamente en cárceles
estadounidenses.
A continuación la misiva correspondiente al mes de agosto.
Señor Presidente Obama
Agosto 1ro, 2011.
The White House
1600 Pennsylvania Avenue N.W.
Washington DC 20500
Hace diez años, el 8 de junio 2001, el tribunal de Miami declaró
culpables a los cinco cubanos Gerardo Hernández Antonio Guerrero, Fernando
González, Ramón Labañino y René González.
Algunos días después, el 17 de junio 2001, mientras esos cinco patriotas
estaban aún en la cárcel de Miami, escribieron un mensaje dedicado al pueblo
de Estados Unidos.
La censura que se ejerce, y que sigue ejerciéndose en contra de los Cinco
es tal, que quizás no tuvo usted este mensaje en sus manos, señor
Presidente. Diez años más tarde, aquí está para usted:
Mensaje al pueblo de Estados Unidos, 17 de junio 2001.
Cinco cubanos leales a su pueblo, que durante 33 meses y 5 días hemos
soportado el riguroso encierro en las celdas de una prisión de otro país
cuyas autoridades son hostiles al nuestro, y donde hemos sido juzgados
después de un largo y escandaloso proceso mediante procedimientos, métodos y
objetivos de carácter absolutamente políticos y bajo un verdadero diluvio de
propaganda malintencionada y fraudulenta, hemos decidido dirigirnos
directamente al pueblo norteamericano para hacerle conocer que hemos sido
víctimas de una colosal injusticia.
Se nos acusó de poner en peligro la seguridad de Estados Unidos,
imputándonos numerosos cargos, e incluso delitos como la conspiración para
asesinar los que, por su incuestionable falsedad, no fueron ni podrán ser
probados, y por los cuales podemos ser sancionados a decenas de años de
prisión y a cadenas perpetuas. Un jurado constituido en Miami, y esto lo
explica por sí mismo, nos declaró culpables de todos los cargos que se nos
imputaban.
Somos patriotas cubanos que nunca tuvimos la intención de dañar los
valores del pueblo norteamericano, ni su integridad; sin embargo, nuestro
pequeño país, que heroicamente ha sobrevivido durante 40 años a agresiones y
amenazas a su seguridad, a planes de subversión, sabotajes y a la
desestabilización interna, tiene derecho a defenderse de sus enemigos, que
utilizan el territorio norteamericano para planear, organizar y financiar
actos terroristas violando las propias leyes internas que los prohíben.
Tenemos derecho a la paz, al respeto a nuestra soberanía y a nuestros
intereses más sagrados.
Estuvimos en este país durante más de cuatro años y siempre nos
preguntamos por qué no podemos vivir en paz ambos pueblos, por qué intereses
mezquinos de una extrema derecha, incluidos grupos y organizaciones
terroristas de origen cubano, pueden enrarecer la atmósfera entre dos
pueblos, que por su cercanía geográfica están en posibilidad de mantener
relaciones de respeto e igualdad.
En nuestros días de prisión hemos reflexionado sobre nuestra conducta en
este país y reafirmamos la más profunda convicción de que con nuestra
actitud y acciones no transgredimos ni pusimos en peligro la seguridad del
pueblo norteamericano y sí contribuimos en alguna medida a descubrir planes
y acciones terroristas contra nuestro pueblo, evitando la muerte de
ciudadanos inocentes cubanos y norteamericanos.
¿Por qué es necesario que patriotas cubanos cumplan el honroso deber de
proteger a su país, lejos de su familia y seres más queridos, teniendo
incluso que postergar el disfrute de la convivencia diario con su pueblo?
¿Por qué autoridades de Estados Unidos con su tolerancia permiten que se
atente contra nuestro país; no investigan ni adoptan medidas contra los
planes terroristas que CUBA ha denunciado, no evitan los numerosos planes de
atentado contra nuestros dirigentes?
¿Por qué los autores confesos de estos y otros actos terroristas se
pasean libremente por el sur de la Florida, como se evidenció en el
desarrollo del juicio? ¿Quiénes fueron sus entrenadores y quiénes permiten
sus planes?
¿Quiénes son los que verdaderamente perjudican la seguridad de Estados
Unidos?
Son los grupos terroristas de origen cubano y sus mentores económicos y
políticos norteamericanos los que erosionan la credibilidad de este país,
los que dan a esta nación una imagen de salvajismo y a sus instituciones un
comportamiento inconsecuente, prejuiciado y poco serio, incapaz de
conducirse con cordura y sensatez ante los problemas que tienen que ver con
CUBA.
Estos grupos y sus mentores se han organizado con vistas a influir para
propiciar un conflicto entre ambos países. Promuevan en el Congreso y en el
Ejecutivo medidas y cursos cada vez más agresivos hacia CUBA.
Ellos quieren mantener actualizada la historia de invasiones, sabotajes,
agresiones biológicas u otras similares. Luchan por crear situaciones que
provoquen graves incidentes para nuestros pueblos.
Como resultado de estas agresiones en nuestro país, entre los años 1959 y
1999, se provocaron 3,478 muertos y 2,099 incapacitados, así como un elevado
costo material.
Continúan desarrollando campañas de propaganda para distorsionar la
imagen de CUBA en Estados Unidos y tratan de impedir con diferentes
pretextos, mediante leyes y regulaciones, que los norteamericanos viajen
libremente a CUBA y valoren la situación del país. También obstaculizan la
cooperación en temas de interés mutuo como la lucha contra la emigración
ilegal y el tráfico de drogas que tanto afecta a la población
estadounidense.
A ello se une la constante demanda de nuevos y mayores fondos del
gobierno, que afectan a los contribuyentes, para financiar las actividades
contra CUBA. Enormes sumas que se dedican a transmisiones radiales, de
televisión y al financiamiento de sus súbditos en la Isla, van en detrimento
de los recursos para afrontar problemas sociales que afectan a los propios
ciudadanos norteamericanos.
Hay antecedentes recientes de la influencia y presiones que estos grupos
ejercen sobre la comunidad de Miami, sus agencias gubernamentales, incluido
el sistema judicial.
El mayor servicio que se le puede prestar al pueblo norteamericano es
liberarlo de la influencia de estos extremistas y terroristas que tanto daño
le hacen a Estados Unidos al conspirar contra sus propias leyes.
Nunca hicimos nada por dinero y siempre vivimos modesta y humildemente, a
la altura del sacrificio que realiza nuestro pueblo.
Nos guió un fuerte sentimiento de solidaridad humana, amor a nuestra
patria y desprecio por todo lo que no respete la dignidad del hombre.
Los acusados en esta causa no nos arrepentimos de lo que hemos realizado
para defender a nuestro país. Nos declaramos totalmente inocentes. Nos
reconforta el deber cumplido con nuestro pueblo y nuestra patria. Nuestras
familias comprenden el alcance de las ideas que nos han guiado y sentirán
orgullo por esta entrega a la humanidad en la lucha contra el terrorismo y
por la independencia de CUBA.
René González Sehwerert, Ramón Labañino Salazar, Fernando González Llort,
Antonio Guerrero Rodríguez, Gerardo Hernández Nordelo.
Señor presidente, todo fue dicho en este mensaje. Trece años después de
su arresto, los Cinco siguen presos, aunque bastaría una firma suya para
devolver a estos cinco valientes cubanos la libertad de que nunca debieron
haber sido privados.
Reciba, Señor Presidente, la expresión de mis sentimientos humanistas más
sinceros.
Jacqueline Roussie
64360 Monein (France)
Y le envía copias a las: Señoras Michelle Obama, Nancy Pelosi, Hillary
Clinton, Janet Napolitano, y a los Señores Harry Reid, Eric Holder, Pete
Rouse, Donald Werrilli, John F. Kerry y al Embajador de EEUU en Francia.