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19 de septiembre de 2009
La Historia no contada de los Cinco (Parte X)
Un insulto a la humanidad
Ricardo
Alarcón de Quesada, Presidente de la Asamblea Nacionaldel
Poder Popular
El 6 de marzo de 2009 doce documentos de Amigos de la Corte (Amicus
Briefs) fueron presentados en apoyo a la petición de revisión de los
Cinco. Ese fue el mayor número de documentos de este tipo que haya
instado jamás a la Corte Suprema a que revisara un caso criminal.
Ocho de los documentos fueron presentados por
instituciones o personas en Estados Unidos: la Asociación Nacional
de Abogados Defensores Criminalistas; la Asociación de Abogados
Defensores Criminalistas de la Florida, Capítulo de Miami; el
Proyecto Nacional de Jurados; el Gremio nacional de Abogados y la
Conferencia Nacional de Abogados Negros; el Instituto William C.
Velásquez y la Asociación Política Mexicano-Americana; la Clínica de
Derechos Civiles de la Facultad de Derecho de la Universidad Howard;
el Centro para la Política Internacional y el Consejo de Asuntos
Hemisféricos; y un amicus presentado por los Profesores Nelson P.
Valdés, Guillermo Grenier, Félix Masud-Piloto, José A. Cobas,
Lourdes Argüelles, Rubén G. Rumbaut y Louis Pérez, distinguidos
académicos cubanoamericanos, autores de algunos de los más
importantes libros sobre la emigración cubana a Estados Unidos.
El apoyo de todo el mundo fue realmente
impresionante:
Un amicus fue presentado por diez Premios Nobel:
José Ramos-Horta (presidente de la República de Timor Leste), Wole
Soyinka, Adolfo Pérez Esquivel, Nadine Gordimer, Rigoberta Menchú,
José Saramago, Zhores Alferov, Darío Fo, Günter Grass y Máiread
Corrigan Maguire.
Otro, por una cifra récord de legisladores de todos
los rincones del planeta: fue suscrito por el Senado de México y la
Asamblea Nacional de Panamá en pleno, en ambos casos habiéndose
discutido y decidido por unanimidad. También por Mary Robinson, ex
presidenta de Irlanda y ex Alta Comisionada para los Derechos
Humanos de Naciones Unidas; por decenas de miembros de todos los
grupos políticos del Parlamento Europeo, incluyendo tres actuales
Vicepresidentes y dos ex Presidentes y cientos de parlamentarios de
Brasil, Bélgica, Chile, Alemania, Irlanda, Japón, México, Escocia y
el Reino Unido.
Este documento agregaba llamamientos similares de
otros Premios Nobel, el Arzobispo Desmond Tutu y Harol Pinter, y del
Consejo de Iglesias de América Latina, la Conferencia Permanente de
Partidos Políticos de América Latina y el Caribe, el Parlamento
Latinoamericano, así como los otros órganos legislativos regionales
y resoluciones específicas de apoyo aprobadas por los parlamentos
nacionales de Namibia, Mali, Rusia, México, Brasil, Bolivia,
Venezuela, Perú, Irlanda, Suiza y Bélgica, entre muchos otros.
Dos documentos separados fueron presentados por un
amplio espectro de organizaciones de abogados y de personalidades:
Uno fue presentado por la Federación Iberoamericana
del Ombudsman, la Orden de Abogados de Brasil (con 700 000
miembros), Asociaciones de abogados de Bélgica, la Asociación de
Abogados de Berlín y otras asociaciones alemanas, la Federación
Internacional de Derechos Humanos y un grupo de organizaciones
religiosas, legales y de derechos humanos, profesores de derecho, y
abogados de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Alemania, Japón,
México, Panamá, Portugal, España y el Reino Unido. Entre las
personalidades que firmaron estaban Federico Mayor Zaragoza, ex
director General de la UNESCO y el Juez Juan Guzmán Tapia de Chile.
El otro amicus fue presentado por la Asociación
Internacional de Abogados Demócratas; la Asociación Americana de
Juristas, la Asociación de Abogados de la India, Droit Solidarité,
la Sociedad Haldane y otras organizaciones legales de Italia, Japón,
Filipinas, Portugal y Bélgica.
Un grupo de abogados norteamericanos se ofrecieron
voluntarios para preparar esos documentos (como lo requiere la ley)
consultando y coordinando con las muchas personas involucradas y
presentando los documentos en tiempo y con el debido respeto a los
parámetros técnicos y de otro tipo que la Corte ha establecido. Cada
individuo o institución que presentaba un amicus tenía que
identificarse con datos específicos, firmar personalmente y pagar.
De conformidad con la Regla 37.6 de la Corte "ninguno de los
abogados de ninguna de las partes ha redactado este documento ni
total ni parcialmente. Ningún abogado o entidad, a no ser los amigos
de la corte o sus abogados, realizó contribución monetaria alguna
con la intención de financiar la elaboración o presentación de este
documento".
Fue un inmenso trabajo por el cual muchas personas
merecen ser reconocidas. Todos los documentos, junto con una lista
completa de los amigos de la corte pueden encontrarse en el blog
SCOTUS (www.scotusblog.com) y en www.antiterroristas.cu
Nunca sabremos qué fue lo que los magistrados o sus
asistentes pensaron, si es que lo hicieron, acerca de estos
documentos. Nadie sabe si ellos siquiera les echaron un vistazo. Los
amigos de la corte no recibieron ninguna respuesta ni comentario, ni
siquiera un acuse de recibo de un asistente.
Nadie sabe tampoco cómo se pronunciaron los
magistrados en relación con la solicitud de revisión. Solamente
conocimos el 14 de junio que la petición de los Cinco había sido
rechazada junto con las otras peticiones que la Corte había decidido
no escuchar.
Un famoso poeta mexicano una vez definió la actitud
imperial de Estados Unidos con la combinación de dos palabras:
arrogancia e ignorancia. Al parecer la Corte es la suprema
personificación de ambas.
(Tomado de CounterPounch y CubaDebate)
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