No es un desconocido ni mucho menos. Y a pesar de no contar
todavía con 23 años de edad —nació un 18 de octubre de 1985—, ya ha
sentado cátedra como un magnífico bateador y un jardinero central
con desplazamiento y fuerza en el brazo. En la pasada 46 Serie
Nacional clasificó como uno de los tres guardabosques del Todos
Estrellas y consiguió un puesto en la selección que nos representó
en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro.
Yoennis Céspedes, el granmense hijo de una estelar lanzadora de
softbol ya retirada, Estela Milanés, no se quiso quedar fuera de la
lucha por uno de los lideratos más codiciados del béisbol y con sus
dos bambinazos del miércoles pasó a encabezar ese departamento, en
el cual luchan a brazo partido, además de Peraza y Bell, otros
sluggers como Alfredo Despaigne (otro prospecto granmense) y Yoelvis
Fiss, por solo citar dos.
Indiscutiblemente, Céspedes tiene sobradas condiciones para
imponerse y conectar más de 25 cuadrangulares en lo que resta de
temporada. Posee fuerza natural hacia las tres bandas del terreno,
velocidad y es un bateador agresivo, que va a buscar la bola en la
zona de contacto.
Sus números el pasado año fueron espectaculares, clasificando
entre los seis primeros en nueve departamentos ofensivos: líder en
anotadas (79), segundo en promedio de bases por jit (1,79 dos
centésimas por debajo del tunero Pedroso), tercero en jonrones (17),
cuarto en total de bases (184), impulsadas (66), bases robadas (15),
veces que impulsa el empate o la ventaja (21), quinto en dobletes
(24) y sexto en slugging (541). Además, bateó 303 y pegó 103 jits.
Con todas esas credenciales, el fornido jardinero granmense llegó
al Cuba en julio del año pasado. Y quizás la presión de sustituir a
un estelar como Osmani Urrutia influyó en su pobre rendimiento, sin
jits en algunos turnos al bate. Era su primera experiencia en el
equipo grande, siempre difícil. No son todos los que aprueban ese
examen en la primera convocatoria.
Pero a los 22 años, con talento por arrobas, Yoennis Céspedes
puede convertirse en titular. Por lo pronto, de cara a Beijing, está
metido en la pelea por ser el líder jonronero de la XLVII Serie, un
galardón anhelado por muchos… y conseguido por muy pocos.