47 Serie Nacional de Béisbol 2007-2008  Noticias

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¿Cómo anda el control?

SIGFREDO BARROS

Pasamos del segundo tercio de campaña y, ya inmersos en la recta final de la XLVII Serie Nacional, la pelota Mizuno 150 anda haciendo de las suyas, pues los jonrones pasan de 800, a un ritmo de 1,67 por cada partido, y es seguro que al final sobrepasemos la cifra de 1000 cuadrangulares, lo que haría de esta una de las justas más ofensivas del último lustro.

Gerardo Miranda. Foto: Ricardo López HeviaResulta obligado entonces pasarles revista a los cuerpos de lanzadores de los primeros ocho elencos del torneo en el estado general de los equipos —sin tener en cuenta los grupos—, para comprobar cuál es el comportamiento de una de las armas principales de todo pitcher en cualquier lugar del mundo: el control.

La tabla que agregamos refleja, además de las entradas lanzadas, la cantidad de ponches y de bases por bolas y el promedio de limpias, la frecuencia de cada conjunto en estrucados y transferencias por innings, las siglas FK y FB. Buscamos la efectividad colectiva.

No es una sorpresa ver a los tiradores de los Vaqueros del Habana en el primer lugar. Su total de ponches es superior al resto y, comparados con los pasaportes regalados, la diferencia de 0,44 entre una y otra cifra es también la mejor, lo cual se refleja en el promedio de limpias, único por debajo de 3 carreras, lo cual dice a las claras la importancia del control. Dicho de otra forma, los habanistas regalan menos que el resto.

Lo que sí llama poderosamente la atención es ver a los pitchers santiagueros instalados en el segundo puesto en PCL. Si se fijan bien, otorgan menos bases que el Habana, es decir, han colocado menos hombres en circulación y de ahí la menor cantidad de carreras de los contrarios. A menos embasados, menos oportunidades de pisar el home.

Pero, en sentido general, y observando el cuadro en su conjunto, aún le falta a nuestros serpentineros el control necesario para lidiar con una pelota tan viva como la puesta en juego este año. El promedio general es de casi media base por entrada lanzada, lo cual complica sobremanera el trabajo.

Un detalle adicional. Los 442 ponches de los habanistas guardan una íntima relación con el PCL de 2,99. El ponche evita el roletazo para adelantar a un corredor hacia una posición anotadora y el elevado a los jardines que puede impulsar una carrera desde la antesala. Ese hermetismo es el que le ha permitido a los discípulos de los entrenadores Javier Gálvez y José Manuel Pedroso marchar al frente de la Serie.

LOS OCHO PRIMEROS

EQUIPO EL K BB F.K F.BB PCL
HAB 532,2 442 209 0,83 0,39 2,99
SCU 532,2 242 178 0,45 0,33 3,99
IND 529,2 336 232 0,64 0,44 4,43
VCL 515,1 343 222 0,67 0,43 4,58
LTU 538,0 223 210 0,41 0,39 5,07
CAV 544,1 285 260 0,52 0,48 4,43
HOL 535,2 305 253 0,57 0,47 4,08
SSP 527,1 372 232 0,71 0,44 5,09

 

20 de febrero de 2008

 

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