47 Serie Nacional de Béisbol 2007-2008  Noticias

Temas beisboleros

Rendimiento no es solo average

SIGFREDO BARROS

Difícil de verdad resultó la selección de los más de 50 jugadores que integraron los dos equipos, Orientales y Occidentales, para escenificar el venidero domingo 3 la edición número 23 del Juego de las Estrellas, ahora por primera vez con el estadio Guillermón Moncada como sede, en atención al excelente desempeño de la selección santiaguera.

Garlobo ha vuelto por sus fueros. Foto Ricardo López HeviaGarlobo ha vuelto por sus fueros. Foto Ricardo López Hevia

La primera dificultad apareció cuando se mencionaron los aspirantes a defender la primera base de Occidentales. Tres nombres sobresalieron, los del matancero Yoandry Garlobo, el habanista Roberto Zulueta y el espirituano Yunier Mendoza, un trío de excelente rendimiento y con sobrados méritos para ser elegidos. Pero solo podían ser dos.

Ante todo, ¿qué se le pide a un inicialista, tacto o fuerza? Lo segundo, por supuesto, siguiendo una máxima en el béisbol tan añeja como los buenos vinos: las esquinas son para hombres de fuerza, la línea central es para chocadores de bolas.

Garlobo, además de ser el actual líder de los bateadores, es el inicialista de mayor slugging, 739, y el tercero en impulsadas, 25. La lucha se centraba entonces entre Zulueta y Mendoza. La diferencia en el promedio de bateo era llamativa, 307 el primera base de los Vaqueros por 395 el de los Gallos, es decir, 88 milésimas de diferencia.

Muchos especialistas y estudiosos del béisbol aseguran que el average de bateo es la estadística más sobredimensionada de este deporte. Es el resultado de dividir jits entre veces al bate y nos dice cuál es el por ciento de veces que un jugador alcanza una base con una conexión. Pero nada más. El béisbol, rico en cifras, un deporte en el cual todo se puede medir, nos puede decir mucho más. Y nos dijo.

Zulueta, a pesar de sus 307, superaba a Mendoza en jonrones (7 por 2), impulsadas (32 por 17), dobletes (15 por 10), slugging (542 por 497, 45 de diferencia), anotadas (42 por 35), bases por bolas (39 por 24), veces que impulsa empate o ventaja (8 por 1). Siete casilleros en total, con lo cual el habanista borró la desventaja en el average.

No se fue injusto con el valioso pelotero espirituano, quien incluso ha estado este año a la cabeza de los bateadores, envuelto en la que, sin duda, es su mejor temporada. Se fue justo con Zulueta, un bateador que ha ido creciendo y es en estos momentos un pilar en la alineación de los habanistas, adueñados de la cima en el grupo B, cuatro juegos por encima de Industriales.

El average de bateo es siempre importante. Pero no es el único medidor del rendimiento.

 

31 de enero de 2008

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir