La primera dificultad apareció cuando se mencionaron los
aspirantes a defender la primera base de Occidentales. Tres nombres
sobresalieron, los del matancero Yoandry Garlobo, el habanista
Roberto Zulueta y el espirituano Yunier Mendoza, un trío de
excelente rendimiento y con sobrados méritos para ser elegidos. Pero
solo podían ser dos.
Ante todo, ¿qué se le pide a un inicialista, tacto o fuerza? Lo
segundo, por supuesto, siguiendo una máxima en el béisbol tan añeja
como los buenos vinos: las esquinas son para hombres de fuerza,
la línea central es para chocadores de bolas.
Garlobo, además de ser el actual líder de los bateadores, es el
inicialista de mayor slugging, 739, y el tercero en impulsadas, 25.
La lucha se centraba entonces entre Zulueta y Mendoza. La diferencia
en el promedio de bateo era llamativa, 307 el primera base de los
Vaqueros por 395 el de los Gallos, es decir, 88 milésimas de
diferencia.
Muchos especialistas y estudiosos del béisbol aseguran que el
average de bateo es la estadística más sobredimensionada de este
deporte. Es el resultado de dividir jits entre veces al bate y nos
dice cuál es el por ciento de veces que un jugador alcanza una base
con una conexión. Pero nada más. El béisbol, rico en cifras, un
deporte en el cual todo se puede medir, nos puede decir mucho más. Y
nos dijo.
Zulueta, a pesar de sus 307, superaba a Mendoza en jonrones (7
por 2), impulsadas (32 por 17), dobletes (15 por 10), slugging (542
por 497, 45 de diferencia), anotadas (42 por 35), bases por bolas
(39 por 24), veces que impulsa empate o ventaja (8 por 1). Siete
casilleros en total, con lo cual el habanista borró la desventaja en
el average.
No se fue injusto con el valioso pelotero espirituano, quien
incluso ha estado este año a la cabeza de los bateadores, envuelto
en la que, sin duda, es su mejor temporada. Se fue justo con
Zulueta, un bateador que ha ido creciendo y es en estos momentos un
pilar en la alineación de los habanistas, adueñados de la cima en el
grupo B, cuatro juegos por encima de Industriales.
El average de bateo es siempre importante. Pero no es el único
medidor del rendimiento.