Pero, para deleite de unos y escarnio de otros, el béisbol
mundial lo adoptó y ya no existe en este momento ningún evento
internacional que no lo haya hecho suyo.
Atrás quedaron criterios estrechos acerca de que el designado
eliminaba o reducía la estrategia en grado sumo cuando, en realidad,
lo que el designado borró fueron una serie de jugadas obligadas y
movimientos lógicos (como, por ejemplo, enviar un emergente por el
lanzador en una situación determinada), que no tenían nada que ver
con la estrategia.
Nuestro béisbol adoptó desde el principio esta nueva regla y ya
van 35 años de utilización de ese bateador adicional en las
alineaciones de todos los equipos. Valdría la pena echarle un
vistazo a la situación de los designados en los 16 equipos, pues de
lo que se trata ahora es de cómo son utilizados y qué resultados
aportan a la ofensiva.
La tabla estadística tiene una casilla, BD, que significa la
cantidad de bateadores designados empleados por cada conjunto en
estos primeros 34 juegos, sin incluir los de ayer. Son 128 en total,
a 8 por cada selección concursante en la presente Serie, a todas
luces demasiados. En ocasiones sucede que se coloca en esa función a
un jugador que viene de recuperarse de una lesión. En otras
simplemente se coloca a un novato (y ya van una docena de debutantes
empleados en este rol), sin experiencia alguna como bateador en
nuestro béisbol. Los resultados, en estos casos, suelen ser
desastrosos.
¿Existen jugadores especializados en esta importante "posición",
por llamarla de otra manera? Osmani Urrutia es un ejemplo de ello,
pues en este momento es el líder en promedio entre los 128
designados, con 372 de average, seguido de otro veterano, el
santiaguero Pedro Poll, cuyos 368 puntos de promedio son los máximos
responsables del alto average de los campeones nacionales, punteros
también en este casillero.
Solo tres equipos tienen a sus designados con promedios
superiores a los 300: Santiago, Las Tunas y Ciego de Ávila, estos
últimos gracias a los servicios de otro excelente bateador zurdo,
Isaac Martínez, con 350. El peor de todos es la Isla, por debajo de
los 200. Pero no culpen al mentor Armando Jhonson. Simplemente no
tiene hombres aptos para esa función. Designado no es cualquiera.