Fue el del estadio manzanillero Wilfredo Pagés el único juego
diurno de la jornada de ayer en la XLVII Serie Nacional y parecía
que los locales salían dispuestos a emparejar el cotejo, al marcarle
dos carreras limpias en el mismo primer acto al abridor Ubisney
Bermúdez, una de ellas impulsada por cañonazo de Yohenis Céspedes.
Pero los visitantes tenían otra idea y en el tercer capítulo
emparejaron las acciones con un racimo de tres, impulsadas por
jonrón de Amaury Suárez, uno de los tres jits de Andrés Quiala en la
tarde y un elevado de sacrificio de Osmani Urrutia, todo a costa del
derecho Alberto Soto, sustituído por Alexei Milán.
Después de un cuarto inning sin carreras, los ahijados de
Ermidelio volvieron a la carga y consiguieron repletar las
almohadillas, tras lo cual Henry disparó su bambinazo, el décimo con
bases llenas de la presente justa y el tercero por un zurdo
(anteriores: Andy Zamora y Yoandry Urgellés).
Cuatro de ventaja hubieran bastado. Pero en el bien llamado
"inning de la suerte", Joan Carlos Pedroso le botó la Mizuno 150 a
Milán, con uno a bordo, su tercer cuatriesquinazo de la actual
campaña, equivalente a la clásica puntilla.
Ubisney se mantuvo cinco entradas y un tercio en el box
permitiendo siete imparables y regalando cinco boletos. Al rescate
llegó Jesús Guerra, quien relevó de maravillas al permitir un
solitario indiscutible en tres innings y un tercio, con buen
control, pues no regaló transferencias y dejó a tres granmenses con
la carabina al hombro. Fue la novena victoria de los Leñadores
frente a cinco reveses, para mantenerse a medio juego de los Tigres
avileños. Para la tropa de Carlos Martí fue el sexto revés, con ocho
éxitos.