CORRALILLO,
Villa Clara.— Varios habitantes del municipio de Corralillo, ubicado
en la costa norte de esta provincia, sintieron este viernes por la
mañana el nuevo sismo de 3,9 grados en la escala de Richter, el
tercer temblor perceptible en Cuba desde que comenzó el año.
Marielys López Díaz, subdirectora de Educación en ese territorio,
se encontraba planchando cuando sintió cómo los vasos ubicados
encima del refrigerador se movían, unido a un ruido algo extraño,
proceso que se produjo de manera muy rápida.
Por su parte, su vecina Ania Rivera Gutiérrez, trabajadora de la
Dirección Municipal de la Vivienda, cuenta que estaba acostada
cuando ocurrió el fenómeno, y se despertó al sentir la sensación de
que la cama estaba corriéndose de lugar, algo que duró muy pocos
segundos.
Dora Molina, quien es ama de casa, se levantó ese día más
temprano para marcar cola en el taller donde arreglan los
televisores, recibiendo como sorpresa el pequeño temblor de tierra
causante del derribo del reloj que estaba encima del multimueble
ubicado en la sala de su casa. Agrega, además, que eran las 6 y 25
aproximadamente, porque miró la hora del reloj.
El nuevo movimiento de tierra tuvo lugar a las 06.23 hora local
(11.57 GMT) de este viernes en esta localidad.
¿Sismos inusuales?
Como eventos de los esperados, según el régimen sísmico de la
zona, calificó O’Leary González Matos, especialista del Centro
Nacional de Investigaciones Sismológicas, el sismo de magnitud 4,9
en la escala Richter ocurrido en la tarde del jueves y la réplica de
3,9 registrada en la mañana de ayer.
Según el investigador, localizados entre el noreste de Varadero
(Matanzas) y el norte de Corralillo (Villa Clara), ambos temblores
de tierra obedecen al movimiento relativo de las placas y
microplacas tectónicas de esa región norte costera, donde
normalmente suelen tener lugar, aunque con menos frecuencia que en
el sur oriental.
Para corroborar esa histórica realidad, baste señalar que si bien
los doce sismos perceptibles cuantificados el pasado año ocurrieron
en su totalidad en el oriente cubano, en el 2012 se registró una
cifra similar, pero el norte de Sagua la Grande, Villa Clara, fue
con cinco la zona que más acumuló.
Al ampliar sobre el sismo del jueves, González Matos explicó que
por la energía liberada constituye un terremoto interesante, con
numerosas réplicas (38) captadas por la red del Servicio Sismológico
Nacional cubano, pero que debido a la lejanía de la costa la
población solo ha podido percibir esa de magnitud 3,9 en la mañana
del viernes 10
Respecto a su perceptibilidad en La Habana, agregó que al
tratarse de un evento superficial (a 20 kilómetros de profundidad)
tienden a generarse ondas superficiales que pueden ser sentidas a
distancias mayores, generalmente en edificaciones de cierta altura o
ubicadas en sitios cuyo suelo es propicio para incrementar la
amplitud de las ondas.
El especialista significó que al igual que en otras regiones
cubanas el servicio sismológico mantiene el seguimiento al
comportamiento energético y la actividad sísmica de esa zona, de
manera que tras la evaluación pertinente permita mantener informada
a la población, la Defensa Civil y demás órganos competentes.