NUEVA GERONA.—Tal vez hablar primero de los
peloteros, de las pruebas de habilidades, del juego entre los
veteranos sería lo más lógico, pero resulta imprescindible acotar,
antes que todo, el fabuloso trabajo realizado en Isla de la Juventud
para organizar un espectáculo que requiere un gran despliegue
logístico.
Desde la propia salida de La Habana este viernes de
la inmensa mayoría de los participantes en el fin de semana de
Estrellas, pudimos constatar el calor de los pineros y sus deseos de
acoger un show muy esperado por toda la afición beisbolera del país.
Con semejante ambiente, el casi centenar de
peloteros presentes en esta ciudad han disfrutado cada actividad y,
por supuesto, han aprovechado la oportunidad para confraternizar y
recordar viejas anécdotas, tanto las que los convirtieron en grandes
figuras del pasatiempo nacional y otras que fomentaron una tremenda
amistad entre muchos de ellos.
En el estadio Cristóbal Labra todos confluyeron
alrededor del mediodía este sábado, primero para dirimir y disfrutar
las pruebas de habilidades, y posteriormente efectuar el pleito
entre las glorias de Occidente y Oriente.
La fiesta comenzó con la carrera de home a primera,
ganada por el guantanamero Dainer Moreira, quien esta temporada
juega con Matanzas. El veloz torpedero cubrió el trecho con fugaz
crono de 3,50 segundos, alejado por poco del 3,47 recordista del
villaclareño Amado Zamora en 1987 y del 3,48 alcanzado por Eduardo
Paret y Johan Manuel Moncada en el 2000 y 2013, respectivamente.
Válido destacar que Moreira logró la tercera mejor
marca de todos los tiempos, igualado con Luis Felipe Rivera (2002) y
Guillermo Heredia (2012). De cualquier forma, ninguno de estos
mortales ni siquiera se han acercado al 3,28 de Omar Linares en
1994, como parte del duelo de Truenos y Centellas, el cual no se
incluye en la lista del Juego de las Estrellas, pues ambos conjuntos
reunían peloteros de las dos zonas del país.
En el tiro de los receptores, Lorenzo Quintana,
Yulexis La Rosa, Franklin Aballe y Luis Abel Castro dejaron el
barril sin golpes, aunque el máscara villaclareño ganó la prueba con
el disparo más cercano.
Luego, los mismos protagonistas de la carrera de
home a primera se enrolaron en la vuelta al cuadro, y nuevamente
Dainer Moreira mayoreó, pero resultó descalificado al no pisar el
segundo saco. Aprovechando dicho fallo, el pinareño Reinier León se
llevó los honores con 14,90 segundos, muy alejado de los mejores
registros históricos.
Según los archivos del compilador Benigno Daquinta,
el record en esta modalidad permanece en poder de Luis Felipe Rivera
(13,44) desde el 2002, aunque Rey Vicente Anglada confirmó en el
Labra que en una ocasión, en este tipo de pruebas marcó
impresionante 13,02, que sería record absoluto.
"Esa marca es mía, en aquellos tiempos había mucha
rivalidad en la prueba con Víctor Mesa. Lo fundamental no era ser el
más rápido, sino tener buena técnica y cerrarse bien en cada giro
para robarle espacio al terreno", aseguró Anglada, otrora estelar
intermedista y uno de los bateadores más peligrosos que han pasado
por nuestros clásicos beisboleros.
Al respecto, el propio Victor Mesa refirió que para
lograr las marcas de antaño lo vital es tener velocidad, resistencia
y fuerza para cubrir el trayecto con un paso estable. El actual
manager de los Cocodrilos matanceros erró en su pronóstico sobre el
ganador de la prueba, pues prefirió a Maikel Cáceres y el holguinero
apenas marcó 15,03 segundos.
Contrario a lo que muchos pensaban, el tiro de los
jardineros para medir la potencia fue el show de la jornada, incluso
superior al derby de cuadrangulares. Desde la pradera central, a 400
pies del plato, Maikel Cáceres, Reinier León y Reutilio Hurtado
dispararon a más de 340 pies, pero Yasmani Tomás les aguó la fiesta
a todos con dos fogonazos espectaculares.
El primero chocó contra la malla y luego encaramó la
bola encima de las cabinas de transmisión detrás del plato. Con esta
sensacional actuación, Yasmani Tomás demostró que es el hombre
perfecto para este tipo de juegos, justo como ya lo probara el año
con sus 32 vuelacercas en la competencia de jonrones.
Otro que también mostró potencia en su brazo fue el
veterano Eddy Rojas, quien superó a Juan Carlos Oliva en una
exhibición tras la competencia oficial. Rojas alcanzó 383 pies con
su tiro y quedó por encima incluso de activos como León, Cáceres y
Reutilio, los tres que acompañaron a Tomás en el duelo oficial.
Precisamente, Tomás defenderá mañana su corona en el
erby de jonrones, aunque hoy en una pequeña exhibición, sin
demasiado esfuerzo, despachó dos Mizunos más allá de los límites. En
la lucha por entrar en el grupo de retadores triunfaron Alfredo
Despaigne y Yosvani Peraza. Además de los tres sluggers también
intervendrá en la competencia el camagüeyano Dary Bartolomé, líder
jonronero de la primera etapa con ocho.