El prólogo del libro estuvo a cargo de Wayne S. Smith, jefe de la
Sección de In-te-reses de los Estados Unidos en Cuba, desde 1979
hasta 1982, quien envió un mensaje a los asistentes al encuentro y
denunció en sus palabras lo terrible de esa Operación.
Olga Rosa Gómez Cortés estuvo a cargo de la edición de este
texto, basado en el do-cu-mental homónimo de los esposos Estela y
Ernesto Bravo, quienes durante más de 20 años recogieron entrevistas
de padres, hijos e implicados "en una parte oscura y triste de la
historia de Cuba", según precisó el Historiador de la habana,
Eusebio Leal Spengler, quien presentó el volumen.
Leal evocó cómo esos niños no solo fueron separados de sus
orígenes, obligados a padecer la nostalgia, desde la distancia de lo
amado y conocido; sino que fueron víctimas de abusos, maltratos y
confinados en muchos casos a vivir en orfanatos.
En septiembre del 2009, casi medio siglo después de la macabra
Operación, un grupo de los niños Peter Pan regresó para cumplir un
añorado encuentro con la Isla que los vio nacer. Uno de ellos
explicó en el texto-documental, "salimos de Cuba por decisión de
nuestros padres, el regreso fue decisión nuestra".
En tal sentido, Leal Spengler señaló que un grupo de ellos
regresó, mientras otro prefirió no hacerlo, "ellos también serán
recordados, porque hay un límite al rencor y al olvido donde el
razonamiento se impone". La historia, dijo, ha llegado para
pronunciar este epílogo "Cuba es una sola y como una sola se
salvará, para eso ha llegado este libro".