No fue casual que Alexis Leyva Machado (Kcho) inaugurara el
Laboratorio para el Arte, en Romerillo, el pasado 8 de enero. El
artista quiso conmemorar, junto a los pobladores de la comunidad,
los 55 años de la entrada a la Habana de la Caravana de la Libertad.
De alguna manera —confesó a esta redactora—, lograr la motivación y
el interés general por el ambiente artístico, sembrar y desarrollar
los valores culturales en el pueblo fueron también el sueño de
aquellos jóvenes rebeldes, liderados por Fidel.
En la misma esquina de 7ma. y 120 —un poco después de las 9:00
p.m.— cuando artistas, intelectuales y habitantes de Romerillo se
congregaban en la entrada del proyecto comunitario para la
develación de una tarja conmemorativa por la histórica fecha,
apareció ante todos los allí reunidos, la mejor de las sorpresas: el
Comandante en Jefe Fidel Castro.
Hubo aplausos, alegrías, emoción y muchos vítores. Los rostros de
niños, jóvenes, adultos, ancianos se conmocionaron cuando, a través
de los cristales de la ventanilla del auto, distinguieron el
inconfundible perfil de nuestro Comandante en el mismo corazón de
uno de los barrios más humildes de la capital cubana.
El primer encuentro que sostuvo, una vez dentro del Proyecto de
utilidad social Kcho Estudio Romerillo (Laboratorio para el arte),
fue en la Sala de arte Martha Machado, galería concebida como un
museo comunitario didáctico donde —además de las exhibiciones de
obras de arte nacionales y extranjeras— serán impartidos talleres de
apreciación artística a niños y adolescentes.
Fidel entró con pasos pausados pero seguros a presenciar la
exposición Lam, eres imprescindible, una amplia colección de
obras originales del más universal de los pintores cubanos.
Y fue en medio de los cuadros de Lam, esos que evocan los
orígenes chinos, africanos, caribeños y se asocian a lo humano, lo
animal, lo vegetal y lo divino, que Fidel comenzó a hablar de sus
preocupaciones, a preguntar, a comentar y a hacer notoria, en
especial, la labor de los periodistas de TeleSur y el acto celebrado
en Venezuela por el aniversario 55 del Triunfo de la Revolución.
Con la misma lucidez de siempre, hizo referencias a sus últimas
lecturas, a los problemas del medio ambiente, a las epidemias y
enfermedades que consumen a la sociedad, a la búsqueda de la
información en los sitios web y sus preferencias, y a la importancia
de que la gente esté informada sobre todo lo que acontece a su
alrededor y en el mundo entero.
Luego recorrió la exposición El pensador, de Kcho, situada
en La Nave, espacio para el arte contemporáneo que también atesora
la biblioteca Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque (que
posee todos los medios y recursos necesarios para el estudio), el
Taller Experimental de Gráfica Romerillo, y la sala teatral
Tocororo.
Poco más de una hora compartió Fidel en Romerillo mientras
recorría las instalaciones del Laboratorio. A su artista creador
dijo, con una sonrisa esbozada, que no le decía sus impresiones
porque se iba a echar a perder, pero en realidad le parecía muy
bueno el proyecto. Antes de partir le obsequió un libro, La
victoria estratégica, y le dedicó un bello mensaje: "Para Kcho,
genio de la cultura y la educación, con el sincero reconocimiento
por la nobleza con que consagra su vida a la felicidad de los
demás".
A su salida, saludó al pueblo aglomerado en la calle y dejó en
los presentes la alegría y el buen sabor de haber sido testigos de
un momento histórico, de verlo, de saludarlo y de, nuevamente,
agradecerle.
La historia de Romerillo ha cambiado. A las transformaciones y
rehabilitación de sus espacios físicos, a la inserción de este nuevo
centro cultural, didáctico y social abocado al mejoramiento humano,
ahora sus pobladores suman con orgullo la visita del Comandante; una
presencia que de seguro no olvidarán y que legitima los nobles
propósitos que impulsaron el nacimiento del Laboratorio, esos a los
que Kcho hacía referencia en este mismo diario hace unos meses
atrás: "Cultura y comunidad pueden ir de la mano. No basta con
mostrar el arte, hay muchas maneras de imbricarlo para que influya
positivamente y de manera real en la vida social (... ) pero esto no
es un acto de magia, es un acto de trabajo, voluntad y constancia".
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Fidel inaugura estudio de arte en el
barrio Romerillo, de La Habana. |
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Fidel le dedica su libro a Kcho: “Para
Kcho, genio de la cultura y la educación, con el sincero
reconocimiento por la nobleza con que consagra su vida a la
felicidad de los demás”. |
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Saludando a Miguel Barnet, presidente de
la UNEAC. Fidel inaugura estudio de arte en el barrio
Romerillo, de La Habana |
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Fidel inaugura estudio de arte en el
barrio Romerillo, de La Habana. |
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Junto a Danilo Sirio, Presidente del ICRT.
Fidel inaugura estudio de arte en el barrio Romerillo, de La
Habana. |
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Fidel inaugura estudio de arte en el
barrio Romerillo, de La Habana. |
| Fotos: Estudios
Revolución |