El
gobernador del estado de Virginia Occidental, Earl Ray Tomblin, ha
declarado el estado de emergencia en cinco condados a causa de un
derrame de sustancias químicas en el río Elk, en Charleston, informa
la agencia AP.
Según la cadena local WSAZ, 100.000 personas podrían estar
afectadas por la fuga. Se trata del 4-metilciclohexano metanol.
La sustancia es peligrosa para la salud, pero no letal en su forma
actual. Los funcionarios describen el olor de 4-metilciclohexano
metanol "como algo similar al regaliz".
Tomblin aconsejó a los residentes no bañarse en el río y no
utilizar su agua para cocinar. Los residentes utilizaban el agua del
río Elk para beber, por lo que las empresas locales aseguraron que
van a suministrar agua embotellada a la población.
La sustancia química se filtró de un tanque de la empresa Freedom
Industries en la ciudad de Charleston. El Departamento de Salud dijo
que cierra las guarderías, universidades, restaurantes y escuelas.
La cantidad de la fuga se desconoce. Un olor a sustancias
químicas se registra en el aire de la zona.
El gobernador dijo que aún no se sabe cuánto tiempo se tardará en
detener la fuga. El estado de emergencia estará vigente hasta que el
agua sea segura para el consumo, añadió Tomblin.
El portavoz del Departamento de Protección Ambiental, Tom Aluise,
aseguró que el producto químico en cuestión se utiliza en el proceso
de preparación del carbón.