Compatriotas:
Cuánta
historia, cuántos momentos vienen a nuestras mentes, en especial del
pueblo santiaguero, que una vez más alza su frente para ver los
balcones del antiguo Ayuntamiento y recordar la figura de nuestro
invencible Comandante en Jefe Fidel Castro y su voz vibrante,
diciéndole al pueblo: ¡Al fin hemos llegado a Santiago! Duro y largo
ha sido el camino, pero hemos llegado.
En estos 55 años de Revolución el pueblo de Santiago ha estado y
seguirá junto a Fidel, Raúl y la Revolución, sin importar lo duro
que ha sido el camino, porque estamos conscientes del hermoso legado
patriótico que hemos heredado y seguros de nuestros valores.
Cumpliendo y respaldando cabalmente los Lineamientos del Sexto
Congreso del Partido Comunista de Cuba y fieles defensores de las
conquistas del socialismo.
Si cerramos nuestros ojos y recordamos aquel amanecer del mes de
octubre de 2012, cuando miles de santiagueros salimos a las calles
luego de enfrentar los azotes del huracán Sandy, cuánto dolor,
cuántas lágrimas, tanto sacrificio perdido. Pero una vez más, con
los pechos apretados y las manos bien firmes, Santiago se alzó y hoy
la vemos hermosa, hospitalaria y heroica como siempre.
Este pueblo demostró la estirpe de sus héroes, el Santiago que
estaba en las calles, en las obras, en las escuelas, en la
recuperación, era el pueblo de Frank, de Pepito, de Otto, el
Santiago del 30 de noviembre, con sus puertas y ventanas abiertas a
los verdaderos revolucionarios.
Los trabajadores que representamos al sector de la educación
cubana, conscientes estamos de que nuestra profesión es un modo de
hacer patria, de llenar de valores la vida de nuestros alumnos y de
que nuestro sentido de vida es forjar el presente y futuro de la
sociedad.
Que Raúl y el gobierno tengan plena confianza, que siempre
seremos escudos de voluntad y sacrificio para que nuestro pueblo
nunca vuelva a la triste y nefasta herencia que nos habían dejado
los gobiernos anteriores de un millón de personas que no sabían leer
ni escribir, medio millón de niños sin escuelas y más de 10 000
maestros sin trabajo.
Hoy la obra de la Revolución ha despertado interés y admiración
en el mundo por sus planes de desarrollo educacional y cultural,
llevando con orgullo que a menos de tres años de Revolución nos
declaramos como el primer país de Latinoamérica libre de
analfabetismo, lo cual nos abrió las puertas a la senda de la
libertad y la igualdad social.
Fidel, desde este histórico lugar, el pueblo santiaguero y todos
los trabajadores de Cuba le decimos ¡Gracias por enseñarnos el
camino correcto! ¡Gracias por enseñarnos a luchar y a emanciparnos
por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos! ¡Gracias por
enseñarnos a luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para
el mundo! ¡Y seguro esté, Comandante, de que aquí en Santiago
siempre le esperará la victoria!
¡Gracias, Fidel!
¡Viva la Revolución! (Exclamaciones de: "¡Viva!")
¡Vivan Fidel y Raúl! (Exclamaciones de: "¡Vivan!")
Muchas gracias (Aplausos).