¡Qué
alegría siento por estar en este histórico y bello lugar!
Mis abuelos y maestros me han contado que Martí, al igual que
Fidel, luchó por erradicar en Cuba la opresión, la discriminación,
la explotación, la miseria a la que estaba sometido el pueblo, y
gracias a Fidel, con nuestra Revolución se cumplió este sueño.
Con el triunfo de la Revolución cubana, se abrió una nueva página
de independencia y libertad. Hoy somos cientos de miles de niños y
niñas los que hemos aprendido a leer y a escribir, y también muchos
los que ya son maestros, médicos, ingenieros, artistas, deportistas,
periodistas, agricultores y obreros.
Que todos los niños de Cuba tengamos educación gratuita y sepamos
leer y escribir es una de las obras más hermosas e importantes
logradas por nuestra Revolución. Como también lo es que tengamos
salud. Nos sentimos felices y seguros por todas las conquistas
alcanzadas por nuestro pueblo en estos 55 años.
Los pioneros cubanos no solo tenemos el privilegio de tener
escuelas y maestros que nos enseñan y nos educan, sino que tenemos a
nuestro alcance los programas de la Revolución: computadoras,
televisores y videos que elevan nuestra cultura general integral.
Pero nuestro deber fundamental es ser mejores estudiantes y aprender
cada día más.
¡Muchas gracias, Fidel!
¡Muchas gracias, Raúl!
Antes de terminar estas breves palabras quisiera decirle a Fidel
que me puse muy contenta cuando hace unos poquitos días lo vi en la
televisión con Maduro. Se ve muy bien. Y para concluir le diré que
estamos estudiando mucho y seremos mejores cada día, como usted nos
lo ha pedido.
¡Vivan Fidel y Raúl! (Exclamaciones de: "¡Vivan!")
¡Gloria eterna a los héroes y mártires de la patria!
(Exclamaciones de: "¡Gloria!")
¡Pioneros por el comunismo, seremos como el Che!
Gracias (Aplausos).