SANTIAGO DE CUBA.— Amanece. La Revolución Cubana cumple 55 años.
Santiago aún duerme a la espera de los acontecimientos de la tarde.
Cincuenta y cinco años atrás el Ejército Rebelde de jóvenes barbudos
le devolvió la dignidad al pueblo. Por eso, este 1ro. de enero, muy
temprano, el primer homenaje del General de Ejército Raúl Castro Ruz,
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, fue para ellos,
los eternos compañeros de lucha.

Hasta el Mausoleo del Segundo Frente Oriental "Frank País
García", en el corazón de Mayarí Arriba, llegó Raúl. Allí, frente a
la llama eterna depositó una flor como tributo a los héroes y
mártires caídos durante las luchas en la Sierra Maestra o fallecidos
después del triunfo de 1959. Luego, el saludo militar como muestra
de respeto.
En su andar por los pasillos del Mausoleo se detuvo frente a los
diferentes nichos, colocó flores y recordó anécdotas.
Para Vilma, la Heroína de la República de Cuba y su compañera en
la vida y las luchas revolucionarias, llevó un ramo de flores
blancas. Permaneció unos instantes en silencio y acarició su nombre
como intentando transmitir con ese gesto el infinito cariño que por
ella sintió siempre.
Flores también depositó junto a la reproducción de las botas del
destacado bailarín y amigo de Cuba, Antonio Gades, quien al momento
de su muerte pidió ser sepultado entre estas montañas.
Y así, poco a poco, el General de Ejército recorrió los nichos.
Este amanecer no podía ser entonces diferente, sus combatientes, sus
compañeros, sus hermanos de tantas batallas merecían el primer
homenaje en un día de semejante trascendencia histórica.
TRIBUTO EN SANTA IFIGENIA
Avanza la mañana y con ella continúa el homenaje. Hasta el
cementerio Santa Ifigenia llegó también el Presidente cubano y
colocó rosas blancas ante los panteones dedicados a los mártires del
26 de julio y a los caídos en las luchas internacionalistas después
del triunfo revolucionario de 1959.

Seguidamente, al lado del monumento de José Martí que forma parte
del conjunto escultórico donde reposan sus restos, presenció Raúl el
cambio de la guardia de honor que custodia el féretro. A
continuación, ya junto a la tumba de nuestro Héroe Nacional,
depositó una rosa blanca como tributo a quien tanto significa para
la historia cubana. Poco después, puso flores a Mariana Grajales y
María Cabrales, madre y esposa de Antonio Maceo, respectivamente.
Durante el breve recorrido realizado por áreas del cementerio,
dedicó un momento especial al inolvidable Frank. En su tumba, donde
también descansan los restos de su hermano Josué y sus padres, situó
igualmente flores para concluir así esta mañana de homenaje y
recordación a los héroes y mártires de la Patria.
Día de independencia y libertad definitiva este primero de enero,
en el que se cumplieron, además, 30 años de que la ciudad de
Santiago de Cuba recibiera el título honorífico de Heroína de la
República de Cuba y la Orden Antonio Maceo. Heroica ha sido siempre
la actitud de los hijos de esta tierra durante las gestas
libertarias de todos los tiempos, heroica continúa siendo 55 años
después del triunfo de la Revolución Cubana.