El año pasado, los asesinatos de palestinos se triplicaron en la
Ribera Occidental respecto al 2012 (de nueve a 27), mientras que en
la Franja disminuyeron de 263 a 11, refleja el documento circulado
aquí.
La inmensa mayoría de los casos fatales eran civiles, incluyendo
niños, que perdieron la vida en redadas, represión de
manifestaciones y bombardeos.
La Oficina de la ONU para la Atención a Asuntos Humanitarios
señala que en el periodo analizado más de 8 300 palestinos
recibieron heridas en esas acciones realizadas por los ocupantes.
Otra arista de la agresividad de Tel Aviv en los territorios que
ocupa desde 1967 se manifestó en la cuestión de las casas demolidas
en la Ribera Occidental y los desplazamientos forzados de seres
humanos provocados por tales prácticas. (PL)