BRASILIA.— La presidenta de
Brasil, Dilma Rousseff, celebró el 1ro. de enero los primeros tres
años de su mandato con una firme postura ante la corrupción en su
gestión de Gobierno.

La mayoría de los expertos sostienen que la mandataria brasileña
ha obtenido altos índices de popularidad gracias a su gestión
política.
Rousseff asumió la presidencia en enero del 2011, tras ganar las
que fueron las primeras elecciones en las que compitió durante su
carrera política.
Durante su gobierno, el crecimiento económico brasileño fue de
2,7 % en el 2011 y de 1,0 % en el 2012. Los expertos calculan que
este año este índice puede ubicarse en 2,3 % y que esa tasa se
repetirá en el año 2014, reporta EFE.
Por otra parte, la inflación en el gigante suramericano en los
últimos tres años se ha mantenido en torno al 5 %.
En el aspecto político, la exguerrillera exhibió un pulso firme.
Un ejemplo de ello fue cuando en las masivas manifestaciones que
estallaron en junio del año pasado, instó a "escuchar la voz de la
calle".
También demostró firmeza en su imagen política exterior, tras
actuar con esta característica ante EE.UU. luego de conocer los
documentos filtrados por el exanalista de la Agencia Nacional de
Seguridad Edward Snowden que revelaron que ella misma había sido
víctima del espionaje estadounidense.
Con la entrada del 2014, Rousseff también comenzó su última
primera etapa al frente de la presidencia de Brasil, y lo hizo como
favorita de cara a las elecciones que se celebrarán en el país en
octubre.