CARACAS, Venezuela.— La complejidad multifactorial del año 2013,
la situación económica de la nación, las próximas acciones del
Gobierno en la lucha contra la corrupción, la creación de mecanismos
para hacer mejor uso de las divisas convertibles, el nuevo escenario
internacional y las posibles acciones para el cobro de los
hidrocarburos internos a mediano plazo fueron algunos de los tópicos
analizados este lunes en el Palacio de Miraflores por el presidente
venezolano Nicolás Maduro.

El
presidente Maduro (centro). A la izquierda el vicepresidente
Ejecutivo, Jorge Arreaza. A la derecha, el canciller Elías Jaua.
En un encuentro con periodistas nacionales y extranjeros, en el
salón Simón Bolívar, el mandatario recordó que los últimos 12 meses
están entre los más complejos que haya vivido Venezuela en su
historia por la pérdida física del Comandante Hugo Chávez, las
elecciones presidenciales "con un candidato nuevo" por las fuerzas
revolucionarias, el enfrentamiento a la guerra económica y la guerra
eléctrica, y las votaciones municipales de diciembre, que la cúpula
de la derecha pretendió convertir en un plebiscito.
"El hecho humano y político más importante de todo 2013: la
pérdida del comandante Hugo Chávez, que marcó el año y marcó el
inicio de esta nueva etapa de la Revolución Bolivariana", dijo el
Jefe de Estado para agregar que la oligarquía pretendió aprovecharse
de ese momento trágico para derrocar el proyecto revolucionario.
En la reunión de cerca de dos horas y media con los reporteros de
más de 30 medios de comunicación, el Presidente se refirió a los
instrumentos perturbadores de la economía, introducidos por sectores
recalcitrantes de la oposición, que llevaron a situar la inflación
en un inusual 56, 2 %, y el crecimiento económico en solo 1,6 %.
Maduro señaló que esos números hubiesen sido peores si no se
decreta una ofensiva gubernamental contra la guerra económica y dijo
sentirse optimista para el 2014, en el que se continuará la lucha
contra la especulación y la usura, y se creará una caja nacional de
divisas convertibles, para la eliminación de la dispersión en la
entrega de dólares de la República y realizar las importaciones y
todas las inversiones del país.
Flanqueado por el vicepresidente ejecutivo, Jorge Arreaza, y el
canciller, Elías Jaua, el dignatario reiteró que la lucha contra la
corrupción está ligada al fomento de una nueva ética política en
Venezuela, la eliminación de la sociedad de cómplices del pasado y
la batalla contra todo acto vinculado a ese flagelo, más allá de
partidos políticos afines o adversos al Gobierno.
También hizo un balance de la victoria popular en las elecciones
municipales del 8 de diciembre, que todavía no ha sido asumida como
una derrota por varios personeros de la llamada Mesa de la Unidad
Democrática (MUD), entre ellos el excandidato presidencial y
gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles, quien, por
cierto, viajó a Nueva York para entrevistarse con su asistente Oscar
Colina López, prófugo de la justicia.
Subrayó que el 2013 fue el año de la lealtad a Chávez, en el que
el pueblo demostró que el chavismo está vivo, y es una fuerza
política, espiritual y moral vital para Venezuela, América Latina y
el Caribe.