El
activismo a favor de la reforma migratoria en Estados Unidos se
sintió en todo el país y ayudará a mantener la presión en 2014,
destacan este lunes medios de prensa.
Aunque no alcanzó el objetivo de que el Congreso
diera curso al cambio de la ley, el activismo de organizaciones
políticas y comunitarias tuvo un protagonismo durante todo el año,
señala el diario californiano La Opinión.
Marchas y protestas a lo largo de la nación
resultaron en que hoy la gran mayoría de los estadounidenses apoyen
un cambio de las normas migratorias que incluirían un camino a la
ciudadanía, lo cual repercutirá favorablemente en una economía en
crisis, destacan diferentes análisis sobre el tema.
A pocas horas de finalizar 2013, los grupos estiman
que el debate avanzó y prometen empujar con más fuerza durante 2014,
año en que al parecer tanto demócratas como republicanos pueden
hacer cambios sustanciales en la política migratoria del país, pese
a las elecciones de medio término de noviembre.
Mención especial en estos meses tuvo el esfuerzo de
Eliseo Medina, un activista y sindicalista, que junto a otras
personas ayunó durante 21 días frente al Capitolio en esta capital.
Para el próximo año, son muchos los que opinan que
los republicanos cambiarán su negativa a legislar sobre el tema ante
la propuesta de la Casa Blanca de negociar una reforma integral por
parte.
Los republicanos, encabezados por el presidente de
la Cámara de Representantes, el legislador John Boehner, se negaron
a considerar un plan aprobado en el Senado tras ser acordado por un
panel bipartidista de ocho senadores en junio.
Incluso, no presentaron a votación varias
iniciativas individuales aprobadas por el Comité Judicial de la
Cámara, lo que mantuvo el tema estancado.
Al parecer, 2014 puede ser el año de la reforma
migratoria si se logra un acuerdo sobre la seguridad en la frontera
y una vía ganada para la ciudadanía, estiman analistas políticos.