El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas analiza
este lunes la crisis política en Sudán del Sur, donde la violencia
desatada a mediados de mes ha dejado al menos un millar de muertos y
180 mil desplazados.
Se espera que en la reunión a puertas cerradas, el
órgano de 15 miembros revise además del actual escenario sursudanés,
los pasos dados para cumplir su decisión de fortalecer la Misión de
la ONU en el país africano (Unmiss).
El pasado martes, el Consejo adoptó por unanimidad
una resolución que fija un límite de 13 mil 823 uniformados para esa
fuerza, lo cual implica cinco mil 500 militares y 440 policías
adicionales a los ya desplegados, así como el envío de helicópteros
multipropósito y aviones de transporte.
A Sudán del Sur ya llegaron 72 policías de
Bangladesh y una aeronave C-130, refuerzos procedentes de la Misión
de Naciones Unidas en la República Democrática del Congo.
Según la Organización, el fortalecimiento es clave
para que los cascos azules puedan cumplir su mandato de proteger a
los civiles e impulsar una salida pacífica a las hostilidades.
La víspera, la jefa de la Unmiss, Hilde Johnson,
consideró que una de las prioridades en el terreno es evitar la
escalada de los enfrentamientos, en particular los choques
intercomunitarios y el ataque a civiles por grupos armados.
Johnson se declaró "preocupada en extremo" por el
movimiento de jóvenes armados hacia Bor, principal ciudad del estado
de Jonglei, uno de los territorios afectados por la violencia, que
estalló el 15 de diciembre en la capital Juba y se ha diseminado por
diferentes localidades del país.
"Sudán del Sur no necesita otra escalada de la
crisis con estos jóvenes impulsando a las comunidades a pelear entre
ellas, esto puede terminar en un círculo vicioso", advirtió en un
comunicado.
Naciones Unidas promueve la solución política al
conflicto con el acercamiento entre el presidente Salva Kiir y sus
opositores, entre ellos el exvicepresidente Riek Machar, a quien el
mandatario acusa de liderar una intentona golpista.
En ese sentido, el secretario general de la
Organización, Ban Ki-moon, manifestó su respaldo a las gestiones de
la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo de África
Oriental (IGAD), bloque regional que en un reciente foro celebrado
en Nairobi, Kenya, acordó trabajar en función del alto el fuego, la
liberación de los detenidos y el comienzo del diálogo.
Desde el comienzo de la crisis, 180 mil personas han
dejado sus hogares, 75 mil de ellas ubicadas bajo protección de la
Unmiss en sus bases de Juba, Bor, Bentiu, Malakal y Pariang.
La ONU asegura tener reportes de ejecuciones y
arrestos extrajudiciales de civiles, lo que vincula con
informaciones de componentes étnicos en el conflicto, a partir de la
rivalidad entre los Dinka y los Nuer, Kiir pertenece a los primeros
y Machar a los segundos.