Las
autoridades brasileñas elevaron ayer a 45 el número de
fallecidos por causa de las intensas lluvias en las últimas semanas
en el sureste del país y fijaron en siete la cifra de desaparecidos.
Los órganos de Defensa Civil de los estados de Minas
Gerais y Espíritu Santo notificaron hoy la muerte de cuatro víctimas
en diferentes accidentes ocurridos entre el jueves y el viernes a
consecuencia de las precipitaciones.
Seis personas están en paradero desconocido en el
municipio de Baixo Guandú y una más en la región de Minas Gerais,
mientras que 69 mil 456 personas han tenido que dejar sus hogares,
según los diferentes balances oficiales.
Hoy no se registraron precipitaciones en Espíritu
Santo, pero sucedieron nuevas inundaciones en la localidad de Pontal
do Ipiranga por la crecida del río Doce, según un comunicado.
El Gobierno brasileño ha ordenado el envío inmediato
de ayuda a la zona y ha retirado trabas burocráticas para canalizar
el envío de fondos.