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Central Ecuador
Levantando presión
El esfuerzo mancomunado de varios mecánicos
posibilitó disminuir el tiempo de paralización de uno de los
ingenios más eficientes de Cuba en la pasada zafra azucarera
Ortelio González
Martínez
BARAGUÁ, Ciego de Ávila.— "¡Qué inoportuno eres! Llevamos varios
días moliendo a la máxima capacidad y te apareces cuando el central
lleva 30 horas paralizado por rotura", me dijo a quemarropa Jorge
Pablo Santana Hernández, director de la Unidad Empresarial de Base
central Ecuador, uno de los más integrales del país en la pasada
zafra.
SANARLE LAS HERIDAS AL COLOSO
Junto a los mecánicos, andaba por el área del molino número dos,
donde ocurrió una avería en la cuchilla central y hubo que hacer un
"desarme gigante".

De izquierda a derecha, Tom, Vidal y Mauricio, los mecánicos que
solucionaron la rotura.
No podían imaginarlo, pero sucedió. Son los sinsabores de la
zafra: el mismo molino que con tanto esmero habían arreglado, se
averió de tal manera que hubo que paralizar el central.
Reinaldo Vidal Rodríguez asegura que en sus 33 campañas como
mecánico jamás había tenido que hacer un desarme tan grande después
de la arrancada.
"Este trabajo lo hacemos en la etapa de reparación y nos lleva
seis o siete días. Ahora tuvimos que sacar la masa superior con
todos los accesorios para llegar allá abajo, a la cuchilla central.
"Cuando sucede algo de tanta envergadura, nos movilizamos y hasta
que no terminamos no nos vamos del central. Aquí formamos una gran
familia. Esta vez fueron como 30 horas de duro bregar".
Pasada
las once de la mañana, había suficiente caña en el basculador para
iniciar la molienda.
Otro experimentado, Luis Paz Lozano (Tom), jefe del área de
basculador y molino, con 46 años de delirio y sinsabores junto al
tándem, en ese tiempo solo fue a su casa a tomar los medicamentos,
porque está operado de aneurisma cerebral.
"El neurocirujano quería que me jubilara, pero de eso nada, yo
muero en el central. Aquí llegué con 17 años y ya ando por los 63",
comenta mientras mira el humo que comienza a salir por la chimenea.
"El central está levantando presión", dice.
La rotura de la cuchilla también movilizó a Mauricio Rojas Robert,
otro de los mecánicos del molino. "Yo había salido en el turno
anterior y por la mañana fueron a buscarme a la casa para que
ayudara a Vidal. Todo quedó bien y esperamos que el molino no dé más
tánganas en lo que resta de zafra".
Ningún éxito hubiera conseguido el Ecuador si no existieran
muchos como Mauricio, Reinaldo y Tom, hoy, protagonistas del arreglo
de la cuchilla del molino, pero mañana pudieran ser otros, como ha
sucedido en reiteradas ocasiones.
LA MIEL DEL SACRIFICIO
Desde hace tres zafras el Ecuador, enclavado en el macizo cañero
del municipio de Baraguá, salió de la lista de los 10 peores
ingenios de Cuba.
"Cuando llegué, en el 2010, se había incumplido la zafra y las
pérdidas rondaban los 15 millones de pesos, pero este año debemos de
cerrar con una ganancia superior a esa cifra. Es el resultado del
sacrificio de todos los hombres y mujeres que intervienen en el
proceso productivo".
Entre las razones del giro de 180 grados que puso a la fábrica
frente a la eficiencia se encuentran haber logrado la motivación de
los obreros, la búsqueda de soluciones a los problemas, el
aprovechamiento de las reservas humanas, y la comunicación adecuada
con los trabajadores, quienes, incluso, intervienen en la toma de
decisiones.
Esas acciones se traducen en números que dan eficiencia, como lo
demostraron en la pasada contienda, cuando convirtieron todo el
crudo procesado durante la campaña en 58 500 toneladas de azúcar
refino de alta calidad; aprovecharon la norma potencial al 95 por
ciento, registraron un 9 por ciento de tiempo perdido, se
autoabastecieron de energía y aportaron electricidad al Sistema
Electroenergético Nacional (SEN).
A la par de esos resultados, los trabajadores y directivos
encararon un proceso de reanimación de las instalaciones, con la
construcción de un restaurante y la sala de historia, la
remodelación de la cafetería y el comedor, el completamiento del
alumbrado y el restablecimiento de la cerca perimetral. "Las
condiciones deben de propiciar que los trabajadores disfruten la
labor que realizan ", afirma Santana.
Conectado a la corriente parecía estar Yordanis Matos Falcón,
operador de la planta eléctrica. Bien atento estaba antes de la
sincronización del turbogenerador al SEN, otra muestra de la
estabilidad en el funcionamiento del central. "Es una operación
difícil y una equivocación puede dejar sin corriente a la
provincia", advierte con los ojos exaltados.
Justo a las 11: 00 de la mañana, el basculador comenzó a llenarse
y el humo blancuzco empezó a tornarse más gris, el signo visible de
que el coloso, hambriento de caña, levantaba presión en busca de la
eficiencia acostumbrada. |