Perfecto había llegado hasta las cumbres del Escambray con la
intención de sumarse a la lucha contra la dictadura cuando el azar
lo puso frente a frente con el Comandante Ernesto Guevara, quien a
la sazón estaba devolviendo a las ciudades a todo el que no tuviera
un arma de fuego para combatir.
El joven aprendiz de guerrillero, tan desarmado como el resto,
contaría muchos años después que en aquel momento no tuvo valor para
enseñar su cámara al Che, pero por fortuna este la encontró
disimulada entre las provisiones de campaña y desde entonces todo
fue diferente.
Para Perfecto, sin embargo, vendrían otras peripecias quizás
mucho más complicadas que el mismo trance de su aceptación en la
guerrilla: ¿cómo hacer fotografía bajo las balas, cómo conservar la
película, cómo imprimir lo que iba documentando día a día en medio
de la guerra... ? "Cuando Alfredo Rodríguez me reveló las primeras
fotos en Cabaiguán, yo no sabía a ciencia cierta si me iban a salir
o no", ha confesado el artista.
Hasta su Cabaiguán natal regresó Perfecto con medio centenar de
imágenes que componen la muestra Impronta revolucionaria desde el
lente de un guerrillero, una suerte de dossier en blanco y negro que
desde el pasado 21 de diciembre y hasta el 31 de enero próximo acoge
la Sala Transitoria del Museo Municipal General de la localidad.
La lucha guerrillera en Las Villas, la liberación de poblados y
ciudades, la histórica rendición de Yaguajay, el huracán de la
victoria, la entrada a Columbia, el bregar de la caballería rebelde
que llegó hasta La Habana aquel 26 de Julio y centenares de sucesos
quedaron a salvo en buena medida gracias a aquel pichón de
combatiente que a finales de 1958 llegó al Escambray buscando un
puesto en la tropa.
Premio Nacional de Periodismo José Martí, Perfecto Romero, es
autor de varias exposiciones en Cuba y en el extranjero, y de una
fecunda obra fotográfica.