La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, viaja este
viernes al municipio Gobernador Valadares, en el estado de Minas
Gerais (sureste), donde 18 personas murieron y otras 60 resultaron
heridas por las inundaciones que dejaron las intensas lluvias,
destaca Telesur.

El ministro de Integración Nacional, Francisco José
Teixeira, ha explicado que el Gobierno ya se ha reunido con cuatro
alcaldes de las principales ciudades para definir la ayuda
necesaria, en un "esfuerzo" para atender a los afectados. El
funcionario acompañará a la presidenta durante su visita a la zona.
La Mandataria sobrevolará en helicóptero para
inspeccionar las áreas anegadas por la crecida del río Doce,
establecer la ayuda a las víctimas y las tareas de recuperación.
Junto a Rousseff viajan otros ministros de su tren
ejecutivo y sostendrán reunión con el gobernador del estado, Antonio
Anastasia, y miembros de la Defensa Civil a efectos de evaluar los
daños y calcular el monto de ayuda para la región.
En el sureste de Brasil debido a la crecida del
nivel de las aguas del río Doce se produjeron grandes inundaciones
que cobraron la vida de 18 personas, dejando 60 heridos y cerca de
10 mil personas evacuadas, según Defensa Civil.
El pasado martes, la Presidenta hizo un recorrido
por municipios afectados por los aguaceros en el estado de Espíritu
Santo.
El Gobierno ha desplegado tropas del Ejército y de
la Fuerza Nacional de Seguridad para apoyar en las labores de
rescate y en la distribución de ayuda.
Al menos 45 personas han perdido la vida por las
lluvias más fuertes registradas en los últimos noventa años en
Brasil, de acuerdo con el balance ofrecido el jueves por el
departamento de Defensa Civil.
El Estado brasileño diseñó un sistema de
distribución de comida y ayuda humanitaria para atender a las
víctimas de los fuertes aguaceros que sacuden a la nación
suramericana desde hace tres semanas.