El 2014 será para "superar el modelo económico capitalista y
generar el productivo socialista que está establecido en el
testamento político del comandante Hugo Chávez, el Plan de la
Patria", definió el vicepresidente Ejecutivo, Jorge Arreaza.
A juicio del ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, "la
economía venezolana será una combinación de fuerzas que derrumbarán
las estructuras existentes, para evitar así, que ninguna
conspiración golpista pueda repetirse en el país".
Junto a la aplicación de mecanismos para garantizar el control
sobre las divisas públicas, la inflación y parámetros económicos son
también vitales las medidas del Gobierno para bajar precios en
centros comerciales y coartar nocivas conductas en el mercado
interno.
Proteger el salario de los trabajadores y evitar que los
ciudadanos sean timados con precios exorbitantes marcan una
estrategia gubernamental dirigida también a recuperar el respeto al
margen de ganancias racionales en toda la cadena productiva y de
distribución.
El Estado venezolano toma medidas inclusivas de gran impacto
social —incrementos salariales, subsidios, pensiones, seguridad
social y condiciones de vida y trabajo— que redundan directamente en
un estímulo al trabajo y a la competencia sana en el medio
productivo.
Empero, la guerra económica impuesta por la oposición interna y
externa trata sin éxito de desconocer, crear descontento y mellar el
creciente acompañamiento popular a las transformaciones de la
nación.
Para Menéndez el hecho de que el pueblo cuestione cómo se fijan
los precios de los productos en el país está rompiendo el paradigma
neoliberal de los márgenes especulativos de la ganancia.
La ofensiva arrancó el 6 de noviembre cuando el presidente
Nicolás Maduro dictó proteger al pueblo "de la especulación de la
burguesía parasitaria y de todos los mecanismos que han creado para
saquear".
En igual sentido definió tres líneas estratégicas de acción: "No
detenernos en la construcción de lo nuevo por las perturbaciones
inducidas por la guerra económica, romper el estancamiento en la
transición económica hacia el socialismo, y equilibrar
transformando, transformar equilibrando".
En defensa de las garantías ciudadanas el Gobierno realizó más de
2 000 inspecciones de noviembre a la fecha en centros de ventas de
diversa índole, con énfasis en los electrodomésticos, alimentos,
productos textiles, calzados, artículos de ferretería, juguetes y
vehículos.
Alteraciones de precios con márgenes de ganancias superiores al
mil por ciento, acumulaciones de productos en almacenes para crear
crisis de faltantes, violaciones de la legislación laboral, de
políticas fiscales, de regímenes comerciales y otras tantas
anomalías fueron encontradas por inspectores en sus visitas de
control, acompañados por equipos multidisciplinarios y testigos
populares.
En una reciente entrevista de Venezolana de Televisión, el
secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR),
Alí Rodríguez, expresó que "era imperativo tomar una medida como la
que tomó el presidente Maduro".
El jefe de Estado venezolano llamó también a su equipo a ser
mucho más severo en el cumplimiento de la ley y no permitir las
reincidencias epeculativas. (Corresponsal de Prensa Latina en
Venezuela)