A pesar de la incorporación sostenida de los jóvenes al trabajo
por cuenta propia, que hoy representa un 32 % de esa fuerza
productiva, todavía es aspiración de la mayoría laborar para
entidades estatales, sector hoy predominante en el país,
fundamentalmente por las garantías de protección al trabajador que
ofrece.
De esa forma lo expresan los resultados parciales de la más
reciente investigación del Centro de Estudios de la Juventud sobre
el Empleo Juvenil, presentados a los diputados de la Comisión de
Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos de la
Mujer, junto a una evaluación de la incorporación de los jóvenes al
empleo realizada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
María Josefa Luis Luis, jefa del departamento sociopolítico del
mencionado centro de estudios, explicó que la investigación abarca
los grupos de edades entre 17 y los 35 años, e incluye ocho
provincias del país representativas del sector juvenil y la
economía. Se centra en la política de empleo en este grupo etario y
los impactos que tiene en medio del nuevo escenario económico y
social de la nación.
Dentro del sector no estatal, la actividad donde se concentran
mayormente es en la de trabajadores contratados por otros
particulares. En ese sentido fue ampliamente discutida por los
diputados, la necesidad de fomentar políticas de protección laboral,
sobre todo en lo referente al respeto de los contratos.
El debate tocó aristas esenciales del panorama laboral cubano
actual como el necesario ajuste que debe existir entre las ofertas
de empleo y la demanda de formación de profesionales, técnicos
medios y obreros calificados, ante la falta de una cultura de saber
demandar y la tensa situación existente en algunos territorios del
país en cuanto a la ubicación de este potencial.
Igualmente, viabilizar estrategias de superación dentro del
sector no estatal, y formar también graduados de cara a las nuevas
formas de gestión, no solamente para las entidades estatales.
Al indagar sobre las fuentes para obtener los recursos
económicos, apuntó María Josefa Luis Luis que el mayor número de
encuestados alegó que prefiere la búsqueda de vías legales que no
comprometan el futuro del país. Sin embargo, dijo, no puede
restársele importancia a la franja que, aunque menor, respondió que
admite sin límite alguno cualquier vía que le aporte recursos, lo
que enciende una alerta en la prevención de actividades ilegales.
Como principales retos identificados en el estudio, y discutidos
por la comisión, se mencionó la necesidad de lograr la satisfacción
de las necesidades básicas mediante el trabajo, priorizar la
atención intencionada a los jóvenes incorporados al sector no
estatal de la economía, asegurar la protección del trabajador y sus
condiciones de trabajo en el marco de la legalidad, estimular la
participación juvenil en proyectos sociales, propiciar intercambios
que permitan escuchar y tomar en cuenta sus criterios e
insatisfacciones, así como trazar estrategias para la atención a los
jóvenes desvinculados y propiciar su incorporación al trabajo en
condiciones de legalidad.
Otros temas como la preparación de las escuelas y la familia, la
orientación y formación vocacional, y la necesidad de reivindicar la
figura del obrero calificado como base del desarrollo, muchas veces
menospreciada, fueron motivo de debate.