MATANZAS.—La asamblea Noveno Congreso de la Federación de Mujeres
Cubanas en esta provincia puso de manifiesto que uno de los mayores
desafíos de la organización es convertir el compromiso en acción. La
convocatoria está hecha, lo que falta es hacer, participar más
activamente en el perfeccionamiento de la sociedad.
Fue la idea esencial que primó en los debates y que suscitó la
intervención de Teresa Amarelle Boué, secretaria general de la FMC.
Si cada una de nosotras resolviera apenas un problema sería mayor la
contribución a la obra revolucionaria y de manera muy concreta en el
enfrentamiento a las indisciplinas sociales, comentó tras reconocer
además la importancia del trabajo de prevención.
Queda mucho por hacer y debe hacerse trabajando, sobre todo en la
base, subrayó.
Comentó que la organización se fortalece y consolida pero que
todavía hay espacios a los que no ha llegado con todo su intenso
accionar, y señaló que la mujer debe jugar un papel mayor en la
solución de las deficiencias, problemas de disciplina y falta de
orden en la comunidad.
Entre las muchas oradoras sobresalió Mayelín González, jefa de
bloque en el municipio de Colón. Se refirió a las fisuras aún
existentes y que explican que algunas muchachas se rehúsen a
incorporarse. Es difícil asegurar que esas mujeres están en contra
del proceso o no quieren a la Federación, dijo luego de admitir que
falta trabajo hacia adentro, persona a persona, buscar mecanismos
para atraer; escuchar, motivar. Son fisuras en la preparación
político-ideológica, recalcó.
Otras delegadas sostuvieron que la FMC es mucho más que cotizar,
y que las principales beneficiadas de su labor han de ser la
comunidad y la familia. Cuando logremos que todos nuestros cuadros
laboren en aras de atender los problemas que afectan a las mujeres
en sus familias y enfrenten las dificultades, obtendremos un mayor
sentido de pertenencia y protagonismo, comentó una experimentada
federada.
Aunque la asamblea hizo énfasis básicamente en las deficiencias,
reconoció de igual modo los avances de la organización en el
territorio. Las matanceras son el 44,3 % de la fuerza ocupada en el
sector estatal civil, y están presentes cada vez más en cargos de
dirección y en responsabilidades del Poder Popular.
Al término de la asamblea eligieron la delegación yumurina al
Noveno Congreso y fue ratificada al frente de la organización en el
territorio la compañera María Elena Lacera García.
Teresa Rojas Monzón, primera secretaria del Partido en la
provincia, elogió la conducta firme de la mujer matancera en el
cumplimiento de sus tareas, pero admitió que en la batalla
estratégica que hoy lleva a cabo la Revolución se precisa de una
mayor participación de la FMC en el enfrentamiento al delito y a
nuestras propias deficiencias, presentes también en la comunidad.