Hace
70 años Giselle acompaña a Alicia en el camino de la danza. En este
año 2013 que se está celebrando el aniversario de aquella primera
vez que tocó el personaje en 1943, Alicia/Giselle siguen brotando
del quehacer de muchos artistas de las más variadas manifestaciones,
como una que llega de la mano de un orfebre-escultor, quien en su
obra nos acerca recuerdos, emociones, y transparenta, arte mediante,
esa luz que baila.
Giselle-Willi es la pieza, la segunda realizada de este
personaje, que ocupará un espacio cimero en el stand que su autor,
Alberto Valladares (La Habana, 1962), abrirá en la Feria
Internacional de Artesanía FIART 2013, que hoy se inaugura en el
Complejo Morro-Cabaña.
El conocido artista, laureado en FIART 2011 y 2012, entre otros
encuentros, ha llevado desde hace algunos años al metal (variadas
piezas de joyería y escultura) donde la danza es protagonista de
estas historias. Su firma yace en destacadas creaciones en las que
la plata, el bronce, alpaca, hierro, mármol negro, verde y de
Carrara, ágata, se han convertido en arte de altos quilates. En las
esculturas reúne el espíritu lírico del clasicismo de la danza y la
fuerza telúrica de la orfebrería.
Del ballet clásico extrae ejemplos para fundir con sus sueños. Su
imaginación no tiene límites. Experimenta con las formas más
atrevidas y juega con el arte y las sustancias más diversas. Sus
joyas, conjuntos de aretes, anillos, colgantes, pulseras, broches
inspiran en ballets donde Alicia dejó huellas indelebles. Y ahora
sobre los recios materiales que también perduran en el tiempo,
emerge la eterna bailarina que reflejará por siempre sus dos
rostros: el de Giselle y el de Alicia, en el inmenso espejo de la
danza.