El homenaje llega este 2013 con motivo de los 50 años de
vida artística del creador. Por eso, cuando Padrón suba al
escenario del teatro Karl Marx para hacerse de su merecido
premio, será imposible contener en el público la imagen de
sus principales historias y personajes. De esta manera —y a
una velocidad quizás mucho mayor que a 24 cuadros por
segundo—, desfilarán por la mente de varias generaciones
Elpidio Valdés, María Silvia, Eutelia, el propio Resoples;
algunos de los vampiros y posiblemente Más vampiros en La
Habana.
Será este el onceno Coral que habite la vitrina de un
creador acostumbrado a premios y distinciones en justiprecio
a su trabajo, pero el reconocimiento del Festival de La
Habana, dijo a Granma, es motivo de orgullo "y me
deja mucho más contento y estimulado para continuar
trabajando, pues me hace evocar toda una vida de trabajo. En
especial, mis inicios como dibujante de historietas
humorísticas para el suplemento estudiantil Mella, allá por
el lejano 1963".
Padrón, quien ha realizado más de sesenta cortos y cinco
largometrajes de animación, resumió este medio siglo de
trabajo en el que destacó la realización en 1979 del primer
largometraje de animación del cine cubano: Elpidio Valdés,
al que luego seguirían Elpidio Valdés contra dólar y
cañón, Contra el águila y el león y ¡Vampiros
en La Habana! —filme de culto en Latinoamérica—, así
como la saga Más vampiros en La Habana.
Al explicar sus nexos con el Festival Internacional del
Nuevo Cine Latinoamericano, señaló que no solo se ha
agenciado de una decena de Corales, todos en animación, sino
que en dos ocasiones ha formado parte del jurado de este
género en el propio encuentro. Sobre la cita de cada
diciembre, evocó con placer "cómo en las primeras ediciones
hubo una amplia participación de cintas de animación, aunque
luego no fue igual en la década de los 90, pero junto al
nuevo siglo ha habido un renacer del género". En tal
sentido, elogió el trabajo de los jóvenes realizadores con
las nuevas tecnologías, quienes proponen muy buenos
materiales y llegan con amplio conocimiento del dibujo y las
técnicas con el trabajo digital.
"Algunos se niegan al desarrollo tecnológico, pero nadie
se puede rehusar al avance, no solo porque facilita el
trabajo, sino por la calidad de los materiales. De todas
maneras, el artista continúa siendo quien determina la obra
y no la tecnología que se use. Para el guion, la historia,
el drama, la comedia, no hay programa tecnológico diseñado
todavía y es ahí donde entra el soberano talento del
verdadero realizador".
Padroncito, como se le dice en los pasillos del ICAIC o
el profe Padrón, como lo llaman los realizadores emergentes
de los estudios de animación, de donde es asesor, ha
publicado cuatro novelas, es Profesor Titular adjunto de la
Universidad de las Artes y acreedor de los Premios
Nacionales del Humor y de Cine.
Entre sus principales materiales destacan, además, los Quinoscopios y
Mafalda y sus amigos, en
colaboración con el argentino Quino. Caricaturista,
realizador de dibujos animados, ilustrador, historietista y
guionista, Juan Padrón acompaña a varias generaciones de
cubanos que nacieron y crecieron junto a esos personajes a
los que una y otra vez vuelven. Esos que nunca se cansan de
esperar el "Hasta la próxima aventura"... y llegan ahora con
un Coral de Honor, para decirle como lo haría su Elpidio:
¡Enhorabuena, compay!