La
vicetitular del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión
Extranjera cubana Ileana Núñez defendió hoy en Bali, Indonesia, la
posición de su país en favor del multilateralismo.
Núñez, quien preside la delegación insular a la IX
Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC),
que concluye mañana luego de cuatro días de trabajo, defendió los
derechos comerciales de las naciones pobres.
Dijo que La Habana también rechaza la excusa de los
países desarrollados de promover el enfoque plurilateral ante la
supuesta falta de progresos en la OMC, porque sus objetivos
estratégicos están conducidos a reducir los espacios de política de
los países del Sur.
Esa estrategia está impuesta, aclaró, mediante el
establecimiento de nuevas disciplinas, con estándares más elevados,
que socaven el sistema multilateral y la unidad de los países en
desarrollo.
La funcionaria agradeció al gobierno y al pueblo de
Indonesia por la generosa hospitalidad e igualmente, se sumo a la
bienvenida a Yemen como miembro de la OMC, y ratificó el apoyo a la
pronta adhesión de los 23 países subdesarrollados y menos
adelantados restantes.
Alertó la delegación cubana que en la Conferencia se
muestra un paquete totalmente desbalanceado, reducido solo a tres
pilares: Agricultura, Facilitación del Comercio, y Comercio y
Desarrollo, con negativa y falta de flexibilidad para los países
desarrollados de cumplir los mandatos de Doha.
Refutó la imposición de un Acuerdo de Facilitación
del Comercio jurídicamente vinculante del que se beneficiarían en
particular los países desarrollados.
Además, explicó que esas naciones imponen grandes
cargas a los países en desarrollo sin garantizar, mediante un
compromiso obligatorio, la asistencia técnica y financiera para
enfrentarlas.
Sin embargo, dijo, en los temas promovidos por el
Sur, Agricultura y Trato Especial y Diferenciado, solo obtendrían
los países pobres textos debilitados, sin carácter vinculante, e
incluso algunos de aplicación provisional.
Ello, recalcó, resulta inaceptable pues significaría
el fin del sistema multilateral del comercio a que aspiramos.
Selló que su delegación rechaza la aplicación de
mecanismos de negociación poco transparentes e inclusivos, cargados
de presiones para imponer resultados a toda costa y en detrimento de
las aspiraciones de la mayoría de los países en desarrollo.
Replicó que apoyándose en diversos pretextos, se
promueve la renuncia a las reivindicaciones de revitalizar el Trato
Especial y Diferenciado, de alcanzar por fin el cumplimiento de las
cuestiones olvidadas de la Aplicación de los Acuerdos de la Ronda
Uruguay.
También, expresó, se olvida poner en práctica los
mandatos sobre aspectos de esencial interés para los países del Sur.
Marcó la delegada que Cuba es víctima durante más de
50 años del más férreo bloqueo económico, comercial y financiero
impuesto por los Estados Unidos de América, que constituye la mayor
violación de los principios y normas del sistema multilateral del
comercio de todos los tiempos.
No se concibe, recalcó, que el país promotor de la
liberalización a ultranza sea, al mismo tiempo, el mayor incumplidor
de las normas comerciales y de las decisiones del "rgano de Solución
de Diferencias.
Al término de su discurso, la vicetitular destacó
que Cuba reafirma su firme voluntad de continuar trabajando de
manera constructiva con el resto de los miembros en defensa de sus
intereses y los justos reclamos de los pueblos, por un sistema
multilateral del comercio, verdaderamente justo y equitativo. (PL)