La embajada de Rusia en la capital siria, Damasco,
ha sido objeto de un ataque con fuego de morteros que acabó con la
vida de un ciudadano sirio y dejó al menos nueve heridos, algunos de
los cuales son guardias de la embajada.
Según un comunicado de la cancillería rusa, se trata
de un acto terrorista premeditado cuyos responsables deberían ser
castigados.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha
informado que el ataque se produjo este jueves y fue lanzado con
morteros por la milicia antigubernamental. Uno de los proyectiles
explotó en el territorio de la embajada y otro en sus inmediaciones.
Como consecuencia, un ciudadano sirio murió y otros nueve resultaron
heridos, entre ellos algunos guardias de la embajada.
Ningún ciudadano ruso sufrió heridas, pero la
explosión causó daños materiales en el edificio de la embajada,
señala el informe de la cancillería rusa.
"Nos indignan los frecuentes ataques con morteros
perpetrados en el centro de la ciudad por las milicias
antigubernamentales y los repudiamos. Estos ataques son actos de
terror, y sus autores y aquellos que los respaldan deben recibir el
correspondiente castigo", afirma el comunicado de la diplomacia
rusa.