Estados
Unidos espió la cumbre del G-20 en Toronto con la ayuda del gobierno
de Canadá, revelaron hoy nuevos documentos divulgados por el ex
contratista de la Agencia Nacional de Seguridad(NSA), Edward Snowden.
Un informe de la Canadian Broadcasting Company (CBC)
señaló que la noticia da cuenta no solo de la vigilancia contra
posibles acciones terroristas, sino también de medidas para promover
los objetivos políticos de los principales organizadores del foro.
La Cumbre del G-20 juntó en la ciudad canadiense al
presidente Barack Obama y a 25 líderes del mundo durante seis días
en el año 2010.
Los datos filtrados señalan que la embajada
estadounidense en Ottawa se convirtió en "un puesto de mando de la
seguridad" del evento en una operación coordinada con los servicios
especiales de ese país.
La contraparte canadiense de la NSA, la
Communications Security Establishment Canada (ESCI) facilitó la
labor de inteligencia mediante el control de las redes informáticas,
la intercepción de las llamadas telefónicas y otras formas de
espionaje digital.
Esa acción, precisan los documentos filtrados,
ocurrió posterior a la cita del grupo en Londres en 2009, donde
revelaciones anteriores implicaron a Washington en acciones de
control telefónico y los correos electrónicos de los participantes.
Según expertos legales, si Canadá proporcionó a los
estadounidenses apoyo directo en sus esfuerzos de espionaje,
incurrió en una violación, pues esa práctica requiere de una
autorización legal para vigilar a personas, incluidos los visitantes
extranjeros.
Asimismo, la ley impide a la agencia facilitar que
un servicio de espionaje extranjero ejecute acciones que ellos
mismos tienen prohibido.
Steve Anderson, director ejecutivo del grupo
OpenMedia.ca, una organización defensora de los derechos civiles, al
condenar estos hechos, dijo que la ESEC mina la democracia en el
país a la vez que daña la reputación internacional canadiense como
un socio "leal y honesto".
Al ser preguntada sobre las revelaciones, una fuente
de la oficina del primer ministro canadiense Stephen Harper, rehusó
hacer comentarios y argumentó que las autoridades no hacen
pronunciamientos sobre temas vinculados a la seguridad nacional.
Canadá forma parte de un acuerdo con Estados Unidos,
Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda, conocido como UKUSA o Five
Eyes, que une a los servicios secretos de esas naciones en la
vigilancia y el espionaje alrededor del mundo.
A inicios de octubre de este año, fueron filtrados
informes de actividades de espionaje canadiense en Brasil, lo que
creó controversia entre los gobiernos de los dos países.