El
VIII Encuentro Nacional de Grabado reservó un sitial de honor para
Roger Aguilar (Pilón, 1947–La Habana, 2010). No hay espacio para la
nostalgia de quien ya no está, sino marcas que revelan, desde el
arte, cuánta actualidad sigue reinando en una obra gráfica que
clasifica entre las más originales de ese campo de la creación de
tan cuajados logros en la cultura cubana contemporánea.
Quien lo quiera comprobar, puede recorrer las paredes de la
galería Servando Cabrera Moreno, de Playa (en La Copa), donde los
organizadores del evento han desplegado una muestra del quehacer del
artista, con la participación de ese excelente grabador que es José
Omar Torres y curada por Marilyn Sampera, a partir de los fondos del
Taller de la Plaza de la Catedral, donde Roger realizó buena parte
de su obra.
Roger pintó, dibujó y en los últimos años se consagró a la
escultura, pero sobre todo grabó sobre piedra y metal. Acerca de
esta vocación, confesó en una entrevista: "(...) en el grabado
tienes que ir componiendo un color sobre otro, tener la paciencia y
saber esperar a que seque un color y luego aplicar el otro. Tienes
que ser capaz de avizorar las transparencias".
Con gran tenacidad el artista, en la medida que se adentraba en
los secretos del oficio, fue desarrollando gestos visuales
consecuentes con las coordenadas sociales y emocionales de su época
y en diálogo con las variaciones de su propio modo de percibir la
realidad.
Es por ello que al transitar del pop al neoexpresionismo, o al
alternar visiones de los estadios de un humor áspero con el más
acendrado lirismo, se advierte una voluntad de estilo como hilo
conductor de sus hallazgos.
Particularmente notable, por su intensidad y rigor técnico, fue
la serie de los años 70 Los ciegos de este siglo, que definió
un hito en la evolución del lenguaje gráfico en la segunda mitad de
la pasada centuria.
Otro momento importante de su trayectoria se situó a la altura de
los años 90, cuando, de acuerdo con el calificado criterio del poeta
y crítico Nelson Herrera Ysla, "resume lo mejor de su experiencia
como creador comprometido con la realidad de Cuba desde la lucidez y
la mesura".