Al Estado Mayor del Ejército Occidental llegaron las primeras
instrucciones y de inmediato el Jefe del Ejército Occidental,
General de División Lucio Juan Morales Abad, orientó la secuencia de
trabajo a seguir ante una posible situación provocada por la
agresión del enemigo, por lo que los diferentes jefes de grupos
comenzaron la orientación a sus especialistas.
El teniente coronel José Acosta declaró a Granma que están
garantizadas las condiciones con el máximo aseguramiento y
organización, para enfrentar todas las tareas asignadas durante el
ejercicio.
La teniente Lisett Sosa Ruiz, automatizadora del grupo de las
armas, se enfrenta por primera vez al Bastión y afirma que es una
experiencia enriquecedora conocer cómo se prepara el país y a toda
la población en tiempo de paz. Allí debe asesorar al grupo para que
no exista ningún problema con la comunicación, tarea que cumple "con
enorme orgullo".
"Nosotros tenemos que aplicar el principio de la Guerra de Todo
el Pueblo —explicó el teniente coronel de la Reserva Héctor Pacheco
Borrego—, donde la escuadra, el pelotón, un grupo de dos, tres o un
solo hombre tiene que saber la forma, el medio y el lugar donde
defender la Revolución".
Esta aseveración se confirma en lo expresado por el líder
histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, en la Tribuna
Antimperialista José Martí en el 2004: "En cada jefe político y
militar de cualquier nivel, en cada soldado individual, hay un
comandante en jefe potencial que sabe lo que debe hacer, y en
determinada situación cada hombre puede llegar a ser su propio
comandante en jefe".
En el grupo de análisis y divulgación, el joven psicólogo
reservista Gilberto Ariel realizaba acciones encaminadas a
profundizar en el estado moral y político de las tropas, "y esto
encierra la disponibilidad con que cuenta nuestro Ejército
Occidental para la defensa territorial y nacional en el caso que sea
necesario", afirmó.
Desde el grupo encargado de la movilización se trabajó en la
creación de las condiciones para movilizar a los reservistas y
milicianos y pasar a fases superiores de cohesión combativa, según
declaró el coronel Ernesto González Sosa, jefe de sección del
ejército en el occidente del país.
El inicio del Bastión confirmó que están creadas las condiciones
para elevar el nivel de preparación y cohesión de los órganos de
dirección y de mando en todas las instancias, las tropas, la
economía y el pueblo, en el enfrentamiento de las acciones del
enemigo, objetivo general de este ejercicio que pretende lograr la
invulnerabilidad militar de Cuba.