Dos victorias en los en-cuentros por el título mundial de ajedrez
suelen devenir ventaja considerable. Quizás por eso el noruego Magnus Carlsen (2 870 de coeficiente Elo) no forzó mucho la Defensa
Berlinesa planteada por el indio Viswanathan Anand (2 775) en la
octava partida, que concluyó con el abrazo en 33 lances.
Así, tras varios intercambios de piezas provocados por el
fenómeno nórdico, a partir de la jugada 18 y en poder de figuras
blancas, se firmó el armisticio quedando sobre el tablero rey y
siete peones por bando, en es-tructura totalmente simétrica. El
desenlace mantuvo a Carlsen con dos unidades de ventaja sobre su
rival, ahora 5-3, y lo acercó un paso más hacia la corona, pues solo
ne-cesita acumular 1.5 en los cuatro de-safíos restantes.
La partida de la víspera en la ciudad india de Chennai, sede del
duelo, resultó ser la tercera ocasión en que se escogió la
mencionada defensa Berlinesa, solo que el noruego, conocido como el
Mozart del ajedrez aplicó una variante distinta a las puestas en
práctica por el Tigre de Madrás. Como dato curioso, cabe señalar que
Carlsen solo em-pleó diez minutos de su tiempo para las primeras 20
jugadas y 20 para sellar el cotejo. Hoy será día de asueto. (SE)