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El enemigo descontrol
Aliet Arzola Lima
Sin mucho ruido, el primer tercio de la 53 Serie Nacional de
Béisbol pasará a la historia mañana y, aun sin compilar los
resultados que completarán los 15 partidos iniciales para cada
novena, son evidentes los problemas con el control de nuestros
lanzadores, perceptible por la cantidad de bases por bolas, dead
ball y wild pitch, aunque otros elementos también son
ilustrativos de esta deficiencia.
El
pitcheo santiaguero acumula 38 boletos en 112 entradas y Alberto
Bisset tiene tres en 20 capítulos de labor.
Si indagamos en el asunto y nos preguntamos por qué los
serpentineros son presas del descontrol, o cuáles son los motivos
que les impiden estabilizar el comando de sus envíos y dominar la
totalidad de la zona de strike, pues no podríamos obviar los
fallos en la mecánica o los pésimos wind up, elementos que
inciden enormemente en que un pitcher mantenga una correcta
coordinación y logre la estabilidad en el montículo.
Por ejemplo, basta con observar los partidos televisivos y hacer
acto de presencia en cualquiera de los estadios que sirven de sede
al campeonato para ver cómo los lanzadores no utilizan la tabla del
box, apenas se desplazan a las esquinas de la misma, y es muy
raro que va-ríen o corrijan la caída a la izquierda o la derecha.
Tampoco alargan o acortan el paso en dependencia de que los
lanzamientos se queden bajos o altos, y existen pocas fluctuaciones
en la altura a la que se suelta la pelota, esto sin olvidar que en
muchas ocasiones los ataca la desconcentración, elemento tan
negativo como los movimientos incorrectos.
En todo momento necesitan enfocarse en la mascota del receptor y
en la zona de strike, además de pensar, analizar, observar y
recordar, porque en el béisbol la memoria y el conocimiento de las
características del rival juegan un papel determinante.
Estos detalles no se pueden medir, no hay estadística que refleje
si un serpentinero cumple o no con los parámetros antes mencionados,
pero la cantidad de boletos (748), pelotazos (140), los lanzamientos
descontrolados (87) y el hecho de que cuatro equipos (Cienfuegos,
Granma, Guantánamo y Matanzas) hayan propinado menos ponches que
boletos refleja a las claras que los problemas están ahí y se deben
atacar cuanto antes con trabajo, práctica constante y la repetición
de los ejercicios hasta la saciedad.
LA QUEJA DE UN AFICIONADO
Alfonso Nacianceno
Aun cuando faltan algunos objetos de obra por concluir en el
remozamiento del Latinoame-ricano, la restauración del terreno de
juego y otros toques dados para mejorar las condiciones del estadio
propician que la afición disfrute más a gusto del espectáculo.
Cuidar las instalaciones ha de ser una máxima inviolable de
quienes viven las emociones de la 53 Serie, en cualquier estadio del
país. De igual manera, esa afición que alienta y forma parte
esencial del espectáculo, tiene el derecho de sentirse bien atendida
en sus parques beisboleros.
En nuestra redacción recibimos un correo electrónico de un
aficionado donde relata que asistió con su hijo a la pasada subserie
entre Matanzas e Industriales, en el Coloso del Cerro y, tras
observar que las gradas bajo techo estaban bastante concurridas,
solicitaron ocupar asientos en las ubicadas en los jardines.
Personal de la instalación les negó la posibilidad de sentarse
allí, blandiendo como única razón para no permitirlo el hecho de que
eso sería posible solo si las localidades en las gradas techadas
estuvieran agotadas.
En busca de una explicación a esa medida, Granma reclamó
la opinión de Eduardo Del-gado Morales, nuevo director del estadio
Latinoamericano desde principios de este mes.
"Esta decisión, con la que no estoy de acuerdo, la heredé de
anteriores administraciones. También considero que al concluir el
juego, deben abrirse la mayor cantidad de puertas posibles (el
estadio tiene diez) para facilitar la evacuación. Solo hay tres
salidas no disponibles en el jardín central, porque en ese espacio
están guardados los materiales de las reparaciones", expresó Delgado
Morales.
Sobre el plazo para responder a la queja del aficionado, el
recién estrenado directivo dijo que en esta misma semana, reunido
con su Consejo de Dirección, analizaría las causas que originaron
tan incomprensible decisión, para eliminarla.
ANOTACIONES POR ENTRADAS
|
CAPITÁN SAN
LUIS |
C |
H |
E |
|
CAV |
010 000 000 |
1 |
7 |
1 |
|
PRI |
100 000 20X |
3 |
8 |
2 |
|
G: Julio A.
Martínez (2-0). P: Denis Castillo (0-1).
JS: J. Guerra (3).
|
|
NELSON FERNÁNDEZ |
C |
H |
E |
|
LTU |
000 000 000 |
0 |
4 |
1 |
|
MTZ |
010 010 00X |
2 |
6 |
0 |
|
G: Ariel Miranda
(2-0). P: Darién Núñez (0-3). JS: L. Rodríguez (5). Jr:
Y. Mestre. |
|
VICTORIA DE
GIRÓN |
C |
H |
E |
|
GTM |
010 300 001
|
5 |
9 |
0 |
|
MTZ |
000 102 30X |
6 |
9 |
1 |
|
G: Yaniel Blanco
(3-0). P: Douglas Lafargue (1-1). JS: M. Hidalgo (3).
Jrs: R. L. Delgado y Y. Hernández. |
|
5 DE
SEPTIEMBRE |
C |
H |
E |
|
CMG |
001 020 001 |
4 |
9 |
0 |
|
CFG |
000 000 000 |
0 |
5 |
0 |
|
G: Norge Luis
Ruiz (2-1). P: Noelvis Entenza (0-2).
JS: Y. Socarrás (1). |
|
J. A. HUELGA |
C |
H |
E |
|
IND |
101 032 010 |
8 |
10 |
0 |
|
SSP |
000 000 000 |
0 |
5 |
2 |
|
G: Frank Montieth (3-0). P: Noelvis
Hernández (0-2). |
|
AUGUSTO C. SANDINO |
C |
H |
E |
|
ART |
000 100 000 |
1 |
7 |
1 |
|
VCL |
100 000 21X |
4 |
8 |
0 |
|
G: Yasmany Hdez.
Rojas (2-0). P: Jonder Martínez (1-3).
Jr: J.C. Torres. |
|
CALIXTO GARCÍA |
C |
H |
E |
|
IJV |
000 101 000 01 |
3 |
7 |
1 |
|
HOL |
002 000 000 00 |
2 |
9 |
1 |
|
G: Héctor M. Mendoza (3-0). P: Pablo
M. Fernández (3-2). |
|
G. MONCADA |
C |
H |
E |
|
GRA |
000 000 000 |
0 |
2 |
1 |
|
SCU |
001 200 00X |
3 |
5 |
0 |
|
G: Yaumier Sánchez (1-0). P: Alberto
Soto (1-1). JS: U. García (1). Jr: E. Silva. |
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