SANTA CLARA.— Los escritores y artistas cubanos tienen el
gran compromiso de colocar a la cultura en el lugar que le
corresponde dentro de la Revolución, para lo cual es necesario
ocuparse en llevar los auténticos valores que nos distinguen a cada
uno de los espacios, aseguró aquí Miguel Barnet, presidente de la
Comisión Organizadora del VIII Congreso de la UNEAC.
Al intervenir en la asamblea que reunió a gran parte de la
vanguardia artística villaclareña, Barnet aseguró que debe
incidirse, desde la cultura, en la formación de valores patrios,
cívicos y humanistas, en lo cual la organización tiene una gran
responsabilidad.
Destacó, además, que el próximo Congreso, que tendrá como lema
central La cultura es lo primero que hay que salvar, será un espacio
para reflexionar acerca de la vías para hacer más eficiente a la
UNEAC, pues no se trata de ser la vanguardia artística, sino merecer
ese calificativo, a partir del trabajo creador y coherente en todos
los frentes.
El autor de Cimarrón reconoció a los artistas y escritores
de Villa Clara por la labor desarrollada, a la vez que los felicitó
por la profundidad de los debates.
Intervinieron varios delegados, quienes expusieron la necesidad
de desterrar la promoción de todo lo banal y superfluo que se
difunde a través de los medios y otros espacios públicos.
Al respecto, Ramón Silverio, director del Mejunje, expuso que hay
mucho talento desaprovechado en todos los lugares, lo cual algunos
resuelven de la manera más fácil, colocando música grabada de la
peor factura.
La enseñanza artística, el trabajo de los crea-dores en la
comunidad, la relación entre la intelectualidad y las estructuras de
poder, la revitalización de los espacios culturales y la necesidad
de trabajar con los jóvenes, entre otros temas, también ocuparon
espacio en los debates, en los cuales participaron las máximas
autoridades del Partido y el gobierno en el territorio, Julio Lima
Corzo y Jorgelina Pestana Mederos, respectivamente.
A propuesta de Miguel Barnet, la asamblea aprobó conceder la
condición de miembro de Mérito de la UNEAC, pos morten, a
Samuel Feijóo, un intelectual villaclareño que en el 2014 cumpliría
cien años, dejando tras su deceso una vasta obra intelectual
caracterizada por la cubanía y el rescate de lo más autóctono de
nuestra cultura.