TRINIDAD, Sancti Spíritus.— Edificaciones emblemáticas del
patrimonio local, calles, plazas, plazuelas y cientos de viviendas
ubicadas en el Centro Histórico o áreas aledañas reciben por estos
días los beneficios del programa de conservación y mejoramiento
desarrollado a propósito de la inminente celebración del medio
milenio de la villa trinitaria.
Fuentes de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Trinidad y
el Valle de los Ingenios precisaron que entre los trabajos de mayor
significación se encuentran el rescate del Palacio Iznaga para
convertirlo en hotel de la cadena Encanto y las reparaciones del
teatro La Caridad y el Museo Romántico (Palacio Brunet), labores que
por su magnitud se extenderán más allá de la celebración
fundacional, pactada para los inicios del 2014.
La Casa Frías, que funcionará como Centro de Interpretación de la
Ciudad (incluida la maqueta de la zona histórica); el Museo de Lucha
Contra Bandidos, y la Casa Malibrán, que en su segunda planta
acogerá el Centro de Documentación del Patrimonio, se incluyen
también entre los inmuebles que están siendo recuperados para bien
de la ciudad.
Norberto Carpio Calzada, director de la mencionada Oficina,
precisó que el programa en ejecución tiene el respaldo oficial de
instituciones nacionales, provinciales y municipales, así como el
concurso de proyectos internacionales, la comunidad religiosa y
trabajadores por cuenta propia, todo lo cual permite asumir de
manera simultánea los distintos frentes de trabajo.
Mientras, en el pintoresco Valle de los Ingenios, se acomete un
proyecto que integra el rescate de los valores patrimoniales y
paisajísticos con el mejoramiento de las condiciones de vida de los
pobladores.
En la región, reconocida junto a la ciudad de Trinidad como
Patrimonio Cultural de la Humanidad desde hace un cuarto de siglo,
se trabaja en la recuperación de la casa-hacienda Guáimaro, espacio
donde funcionará el Centro de Interpretación del Valle; en la
conservación del sitio San Isidro de los Destiladeros, singular
exponente de la cultura industrial azucarera cubana de la época, y
en la reparación de la red de caminos, carreteras y ferrocarriles.
Con anterioridad se trabajó en el rescate de las casas barracones
del ingenio de Manaca Iznaga, la limpieza y lavado de la torre vigía
de 43,5 metros de altura, considerada como símbolo del Valle de los
Ingenios, así como en el cambio de cubierta de una veintena de
viviendas.