Una
poderosa bomba estalló hoy en el suburbio de Bir Hassan, en las
afueras de Beirut, la capital, y causó la muerte de al menos 15
personas y heridas a otras 35, según reportes oficiosos de varias
fuentes.
El atentado dinamitero retrotrae este país al terror
de los tenebrosos días de la guerra civil entre 1975 y 1990 cuando
eran casi cotidianas las explosiones de coches bomba y suicidas en
las dos zonas en que estaba dividida esta capital.
Rescatistas de la Media Luna Roja, equivalente
islámico de la Cruz Roja, trabajan en la remoción de escombros,
mientras los bomberos sofocan los incendios provocados por el
estallido de automóviles en una escena dantesca sobre la que se
tiene el acre olor de la trilita.
Bir Hassan es un suburbio del sur de Beirut
controlado por el Hizbola (Partido de Dios, en árabe), la milicia
chiíta, en el cual está ubicada la embajada de la República Islámica
de Irán.
Tanto Hizbola como la nación persa son notorias por
su apoyo al presidente sirio, Bashar Al Assad, en su guerra contra
los grupos armados apoyados desde el exterior que tratan de
derrocarlo por la fuerza hace casi tres años.
Ninguna organización se ha adjudicado el atentado
dinamitero, tercero de este año contra zonas en las que predomina el
Hizbola.
Los dos anteriores fueron dos cohetes disparados
contra el Dahie (suburbio sur capitalino) el pasado 9 de julio, y un
atentado con coche bomba el 15 de agosto pasado, con saldo total de
27 muertos y varias decenas de heridos, según estadísticas
oficiales.