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Los retos de envejecer
Lisandra Fariñas Acosta
Un nuevo desafío ocupa hoy las agendas de los Estados en el
mundo. El envejecimiento poblacional es un fenómeno palpable en las
sociedades, con sus consecuentes impactos sobre la salud, la
familia, la actividad económica y los presupuestos de seguridad y
asistencia social.

Los Círculos de Abuelos son espacios de socialización diaria para
los adultos mayores. En Cuba hay un total de 13 mil 189 círculos, a
donde asiste más del 40 % de la población adulta mayor.
Cuba, con un 18,3 % de su población mayor de 60 años según
estadísticas oficiales publicadas en el Censo de Población y
Viviendas del 2012, es uno de los países más envejecidos de América
Latina y está previsto sea hacia el 2050 uno de los más envejecidos
del mundo. Con 2 millones 41 mil 392 adultos mayores (más de 60
años) en su población, ¿cómo se prepara nuestra sociedad para asumir
los retos que implica el envejecimiento?
Sobre este tema Granma dialogó con Alberto Fernández Seco,
Jefe del Departamento de Adulto Mayor, Asistencia Social y Salud
Mental del Ministerio de Salud Pública, quien identificó como causas
principales de este fenómeno la baja natalidad y el aumento de la
esperanza de vida.
"Nuestro país tiene una esperanza de vida de 78,97 años, 76 para
los hombres y 80 para las mujeres, aunque es interesante destacar la
esperanza de vida de las personas que llegan a los 60 años, que es
de 22 años más y la de los que llegan a los 80 años, de unos 8.8
años más", explicó el especialista.
Fernández Seco agregó que desde el año 2010, Cuba no cuenta con
reemplazo de fuerzas productivas, pues la curva de las personas de 0
a 14 años se unió a la de los que llegaban a los 60 años. De ahí en
adelante aumentan los que llegan a 60 y disminuye el grupo de 0 a
14, lo que hace el escenario demográfico más complejo. Datos del
propio Censo del 2012 arrojaron que ese último segmento es el 17,3 %
de la población. "Somos el primer país en América Latina donde
ocurre, a lo que se suma que tampoco contamos con reemplazo
poblacional, es decir, garantizar que cada mujer tenga una hija".
Los cuidados como
prioridad
Históricamente los sistemas de salud han sido diseñados para
atender problemáticas materno infantiles, o enfermedades de corta
duración, que no ocasionaban discapacidad. Con el envejecimiento
poblacional, se les adiciona un nuevo reto: los cuidados.
Desarrollar y transformar los servicios asistenciales para
enfrentarlo es tarea urgente, y en este propósito resulta vital la
atención primaria.

El doctor Fernández Seco señaló que en dicho aspecto Cuba tiene
ventajas, pues desde la década del 80 ha desarrollado el programa
del médico y la enfermera de la familia, pilar fundamental para la
atención a la población adulta mayor dentro de su entorno.
Con el índice de envejecimiento actual y futuro de la población
cubana, garantizar el cuidado a los adultos mayores es una de las
principales dificultades que enfrenta la familia, lo que provoca la
salida del empleo de personas con capacidades laborales plenas,
siendo las más afectadas las mujeres, quienes asumen
mayoritariamente la atención de los ancianos.
"Existen otras demandas de cuidados, además de los servicios de
salud, como las casas de abuelos y los hogares de ancianos, que son
instituciones del sistema de salud pública. En ambas, tanto en las
casas como en los hogares, los ancianos se insertan en actividades
culturales y de rehabilitación que los mantienen socialmente
activos, informó el especialista.
"Las casas de abuelos son una modalidad diurna. Se caracterizan
porque este no sale de su medio y permite a la familia trabajar. Son
atendidos por trabajadores sociales, muchas veces licenciados en
rehabilitación social y ocupacional.
"El hogar de ancianos es para las personas que no se les puede
garantizar la atención en su comunidad y necesitan por ello ingresar
en esta institución; aunque siempre trabajamos el retorno al medio
si se modifican las condiciones que motivaron el ingreso. Estas
últimas instituciones cuentan con equipos multidisciplinarios de
atención médica, por lo que los ancianos reciben interconsulta de
todas las especialidades necesarias".
Nuestro entrevistado llamó la atención sobre las solicitudes de
la población para estas instituciones, las cuales en su opinión, son
menores que las necesidades reales, aunque siguen siendo superiores
a las capacidades existentes, problema que se agudiza en el caso de
las personas con discapacidad. "El 20% de los adultos mayores se
considera que pueden ser frágiles o en estado de necesidad. De ellos
el 1% puede vincularse a casas de abuelos, incluyendo una modalidad
que se va a implementar de forma experimental a partir del 2014,
para personas con discapacidad.
"Hoy los pacientes con demencia y otros padecimientos no pueden
asistir a estas instituciones y la familia tiene que dejar de
trabajar para cuidarlos; o llevarlos a los hogares de ancianos.
Actualmente, un 0.6 % del mencionado 20 % de ancianos en estado de
necesidad, demanda el ingreso en los hogares de ancianos, cifra que
va en aumento", señaló.
De acuerdo con las investigaciones más recientes, en Cuba
alrededor de 130 mil personas padecen de Alzheimer, número que se
incrementará en 2,3 veces para el año 2040. Es decir, habrá 300 mil
personas con demencia, el 2.7 % de la población cubana. Según
estudios recientes, más del 50% de estas personas necesitan cuidados
permanentes o par-te del tiempo.
El país tiene hoy 230 casas de abuelos, con una dotación de 7 mil
398 plazas y se estima que 20 mil 144 adultos mayores demandan este
servicio. Asimismo, existen en Cuba 127 hogares de ancianos, con
unas 9 287 camas, informó a nuestro diario el doctor Alberto
Fernández Seco.
"Estamos trabajando en la recuperación de camas desactivadas en
hogares de ancianos por problemas constructivos, para llevar al
máximo la capacidad de ingreso; y está propuesto incrementar en 13
la cifra de hogares, en el periodo del 2013 al 2015. Igualmente se
prioriza la reparación de las casas de abuelos (que se incrementarán
a 140 en igual periodo) y la implementación de casas para ancianos
con discapacidad, dependiendo del comportamiento del envejecimiento
en cada territorio", enfatizó.
Comentó el doctor Fernández Seco que este año se han hecho
acciones de mantenimiento y reparación en 65 casas de abuelos y en
85 hogares de ancianos; y se han asignado múltiples equipos como
refrigeradores, cajas de agua, ventiladores, batidoras, máquinas de
coser, lavadoras, cocinas y carros de ropa sucia. Se han entregado
además camas, colchones y mobiliario. "Si bien son insuficientes,
han ayudado a mejorar el servicio. Con la lencería, la ropa, el
calzado y la alimentación hemos tenido una mejor respuesta".
Cultura gerontológica...
una necesidad social
El envejecimiento poblacional es un fenómeno ya en curso y
hacerle frente es una necesidad del país, de ahí que se implementen
estrategias de inmediato, a fin de garantizar una infraestructura
suficiente y mayor calidad de vida a los ancianos. Sin embargo, el
papel de las familias en la educación de los más jóvenes, y de la
sociedad toda en el cuidado de los adultos mayores es esencial.
Llegar a los 60 años no significa de manera alguna limitaciones,
en cuanto a sentirse socialmente activo se refiere, es una nueva
etapa de la vida, con sus características propias y en la que se
puede ser feliz, insistió el especialista, que destacó la labor de
las Cátedras del Adulto Mayor y de los círculos de abuelos. Estos
últimos cuentan con la incorporación de más del 40 % de la población
adulta mayor. "Su función es la socialización del anciano, que tenga
un momento del día para su esparcimiento y se aleje de la carga que
ocasiona las labores domésticas y el cuidado de los nietos o la
familia", dijo el entrevistado.
Actualmente el país tiene en el sistema de salud 279
especialistas en geriatría y gerontología y 137 residentes en
formación de la especialidad. No obstante la necesidad de
incrementar la formación de los geriatras, nuestro entrevistado
enfatizó que "lo importante sería preparar a todos los
especialistas, técnicos y personal de servicio que laboran
directamente con el adulto mayor. Preparar a la población toda, que
muchas veces por desconocimiento ocasiona maltrato a los ancianos.
Si no sabemos que es necesario darles agua frecuentemente aunque no
la pidan, si los muebles dentro de la casa están ordenados de manera
agresiva al anciano, si no tenemos en cuenta que el cambio continuo
de espacio puede desorientarlos, los estamos maltratando".
"La sociedad debe ganar en cultura gerontológica, o lo que es lo
mismo, aprender a convivir en armonía y salud con los ancianos.
Todavía los medios de difusión ubican al adulto mayor en una
posición de desventaja social, casi siempre como una persona
dependiente, que no es capaz de tomar iniciativa y formar parte del
desarrollo de la sociedad. Suponemos muchas veces la vejez como
discapacitante, y hay que tener en cuenta que el envejecimiento no
es una enfermedad, se puede llegar a edades avanzadas de la vida sin
padecer discapacidades", enfatizó el doctor Fernández Seco.
El envejecimiento es un reto que Cuba tiene por delante, y en
ello la profilaxis de salud, la educación y la sensibilización de
los ciudadanos es esencial, de modo que vivir más tiempo signifique
también vivir mejor. |